Enfermedades de las crías de abejas


Es necesario tener un conocimiento claro de las enfermedades y peligros que corren las abejas de una colmena.El riesgo de contraer enfermedades depende de factores externos e internos.

Como factores externos que pueden aumentar el riesgo de contraer enfermedades podemos citar:

  • El lugar del colmenar (mayor riesgo en lugares húmedos y sombríos).
  • El material de la colmena (los materiales poco transpirables favorecen las micosis) y los deficientes manejos del apicultor que debilitan al enjambre.

Como factores internos:

  • Un enjambre fuerte y cohesionado tiene menor riesgo de enfermarse.
  • Una limpieza alta de las obreras mantiene el enjambre sano.

Enfermedades de la Cría

  • Ascosferiosis: Es una enfermedad producida por el hongo Ascosphaera apis. La cría afectada se muere, tomando en la celdilla la consistencia de un trozo de tiza o yeso, por lo que también se llama pollo escayolado. Esta enfermedad es típica de colonias débiles. En las fuertes, las limpiadoras eliminan con rapidez las primeras larvas muertas, impidiendo el desarrollo de la enfermedad.

El mejor modo de combatirla es que el apicultor realice buenos manejos.

  • Loques: Las loques son dos enfermedades bacterianas con dos variantes: loque americana y europea. La Loque Americana está producida por el bacilo Paenibacillus larvae. Provoca la muerte y descomposición de la cría, originando un olor desagradable en la colmena que resulta muy fácil de identificar.

Es muy contagiosa. Cuando una colmena se enferma de toque se cambiará el enjambre a otra colmena y la afectada se flameará con soplete.

Las esporas de loque americana sobreviven a temperaturas superiores a 100° C, y pueden permanecer en estado latente durante más de 30 años.

La Loque europea es menos peligrosa que la variante anterior.

Las abejas pueden superarla sin ayuda, pero se previene y se cura usando antibióticos como la terramicina que se mezcla con azúcar impalpable.

Mezclando 5 gramos de terramicina con 500 gr de azúcar impalpable podemos dar de 20 a 30 gramos por colmena infectada. Al inicio bastará una sola dosis, pero cuando el ataque es grave requerirá de 3 dosis, una por semana. El remedio se aplica sobre los cabezales de los bastidores o cuadros de la cría. Para ser efectivo el tratamiento, es necesario desinfectar todos los materiales de una colmena, para ello éstos deben ser hervidos por media hora con agua mezclada con un cojín de lejía. Antes de poder volver a usar dichos implementos, debe ventilarlos por 15 días para secarlos bien y para eliminar el olor de lejía.




Califica este Artículo:
0 / 5 (0 votos)






Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *