Verrugas y vómito en el perro setter


Verrugas

Se trata de una molestia bastante común, especialmente en los perros que no son jóvenes. Las verrugas se forman habitualmente sobre los párpados, orejas y labios. Cortar una verruga es muy peligroso, sobre todo porque podría producirse una hemorragia y porque la sangre que mana de la herida no haría más que extender la infección a otras partes del cuerpo. Si la verruga no ocasiona molestias ni fastidio al perro, dejadla estar. Después, pedid al veterinario que la extirpe.

Vómito

Uno de los primeros síntomas a través del que se puede establecer que un perro está enfermo es precisamente el vómito. Lombrices, trastornos intestinales, indigestiones, intoxicaciones, mal de hígado, mareo y otras muchas enfermedades se manifiestan con el vómito, que no es raro que dure varios días. Algunas veces esta molestia es ocasionada por un cuerpo extraño que ha penetrado en la garganta del animal. Su expulsión o eliminación hará cesar rápidamente este fastidioso y con frecuencia doloroso inconveniente.

Cuando el vómito es persistente, cualquiera que sea la causa que lo ha provocado, debilita al perro y le quita las fuerzas. No dudéis entonces en acudir al veterinario a fin de que, establecida la causa de la molestia, pueda proceder a recetar primeramente un emético y después la cura adecuada.

Sin embargo, no es raro el caso en que es necesario provocar el vaciado del estómago. Si el perro tiene una gran indigestión o bien si ha ingerido un cuerpo extraño o alimento en malas condiciones, el vómito puede ser no solamente útil sino también indispensable. Para provocarlo, podéis suministrar al perro una cucharada de café fuerte y frío mezclado con una cucharada de jugo de limón, repitiendo la dosis media hora después si no habéis logrado el efecto deseado.




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