Vacunaciones del Chihuahua


Para el mantenimiento de la salud de su perro, los dueños deben recordar la necesidad de vacunarle regularmente. Su veterinario puede recomendar un plan de vacunaciones apropiado para su perro, teniendo en cuenta los factores climáticos y geográficos. Las vacunas básicas para proteger a su perro son contra: parvovirus, moquillo, hepatitis, leptospirosis, adenovirus, parainfluenza, coronavirus, bordetella, traqueobronquitis (tos canina), enfermedad de Lyme y la rabia.

Parvovirus es una enfermedad altamente contagiosa, específica de los perros, detectada por primera vez en 1978. Centrada en el intestino delgado, afecta al estómago, y los síntomas clínicos son diarrea y vómitos (con sangre) . Aunque el perro puede transmitir la infección a otros perros dentro de los tres días de infección, los síntomas iniciales, que incluyen letargo y depresión, no se manifiestan hasta después de cuatro a siete días. Cuando afecta a los cachorros de menos de cuatro semanas de edad, suele resultar atacado el músculo cardíaco. Cuando es afectado el corazón, los cachorros presentan dificultades de respiración, así corno lagrimeo y espuma en la trufa y en la boca.

El moquillo, relacionado con el sarampión humano, es un virus que se propaga por el aire y que se extiende por la sangre y finalmente por el sistema nervioso y los tejidos epiteliales. Los perros jóvenes, o los perros con sistemas inmunitarios débiles, pueden desarrollar encefalomielitis (enfermedad del cerebro) a partir de la infección de moquillo. Esos perros experimentan accesos, debilidad general y rigidez, así como endurecimiento de la almohadilla de los pies. Dado que el moquillo es básicamente incurable, es vitalmente importante su prevención por medio de la vacuna. Los cachorros deben ser vacunados entre las seis y ocho semanas de edad, con revacunaciones entre las 10 y 12 semanas. Los cachorros mayores (de 16 semanas o más) no vacunados deben recibir no menos de dos vacunaciones a intervalos de tres a cuatro semanas.

La hepatitis afecta principalmente al hígado y está causada por el adenovirus canino tipo 1. Altamente infecciosa, la hepatitis afecta frecuentemente a perros entre 9 y 12 meses de edad. Inicialmente el virus se localiza en las amígdalas del perro y luego se extiende al hígado, a los riñones y a los ojos. En términos generales el sistema inmunológico del perro es capaz de combatir a este virus. Las hepatitis infecciosas caninas afectan a perros cuyos sistemas no pueden rechazar al adenovirus. Los perros afectados tienen fiebre, dolores abdominales, llagas en las membranas mucosas y en las encías, y experimentan coma y convulsiones. Sólo existe prevención de la hepatitis a través de la vacunación entre las ocho y diez semanas de edad, con revacunaciones tres o cuatro semanas más tarde, y luego anualmente.

La leptospirosis es una enfermedad producida por una bacteria, a menudo transmitida por roedores. Los organismos que propagan la leptospirosis penetran a través de las membranas mucosas y se extienden a los órganos internos a través de la corriente sanguínea. Puede transmitirse a través de la orina del perro. La leptospirosis no afecta a los perros jóvenes tan fuertemente como otros virus; su distribución suele ser regional y depende del estado inmunológico del perro. En los casos moderados se puede producir fiebre, inapetencia, vómitos, deshidratación, hemorragias y afecciones del riñón y de los ojos.

La bordetella, comúnmente conocida como tos canina, causa una persistente tos seca en los perros y es muy contagiosa. Implica a un virus y una bacteria: el virus más común implicado es el de la parainfiuenza; la bacteria, Bordeteila bronchiseptica. El resultado es bronquitis y neumonía en menos del 20 por ciento de los casos, y la mayoría de perros se recuperan de la enfermedad en un plazo de una a cuatro semanas. Algunas medicinas pueden ayudar a aliviar la tos seca, aunque nada puede curar la enfermedad antes de que siga su curso. La vacunación no puede garantizar protección contra la tos canina, pero detiene a los virus más comunes responsables de la misma.

La enfermedad de Lyme (también llamada borreliosis), aunque conocida desde hace décadas, tan sólo fue diagnosticada en los perros en 1984. Puede afectar a los gatos, al ganado y a los caballos, pero especialmente a las personas. En los Estados Unidos, la enfermedad es transmitida por dos garrapatas portadoras del organismo Borrelia burgdorferi: la garrapata ciervo (Ixodes scapuiaris) y la garrapata occidental de patas negras (Ixodes pacificas), la última afecta primordialmente a reptiles. En Europa, Ixodes ricinus es responsable de la propagación de la enfermedad de Lyme. La enfermedad causa debilidad, fiebre, hinchazón de articulaciones, inapetencia y letargo.

La extracción de las garrapatas de la capa del perro puede ayudar a reducir las posibilidades de contagio de Lyme, aunque no tanto como el hecho de evitar radicalmente zonas boscosas donde es más probable que el perro contraiga garrapatas. hay una vacuna disponible, si bien no se ha demostrado que proteja a los perros de todos los ataques del organismo que causa la enfermedad.
La rabia pasó a los perros y a las personas a través de los animales salvajes: en Norteamérica, principalmente a través de la mofeta, del zorro y del mapache.

El murciélago no es culpado actualmente tanto como en épocas anteriores. Del mismo modo, la imagen común del perro rabioso echando espuma por la boca con los pelos erizados no es probablemente la representación más verídica. Un perro rabioso presenta dificultad al comer, produce mucha saliva, y tiene ataques de parálisis y torpeza. Antes de que un perro alcance su fase final, puede experimentar ansiedad, cambios de personalidad, irritabilidad y más agresividad de la habitual. Las vacunaciones son muy recomendables, pues los perros afectados son demasiado peligrosos para manejarlos y normalmente se les aplica la eutanasia. Los cachorros son vacunados generalmente a las 12 semanas de edad, y luego anualmente. Aunque la rabia está en declive en todo el mundo, muchos seres humanos mueren cada año por su causa.




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