Tenia en el perro setter


Tenia en el perro setter

Los perros sufren de tenia más de lo que normalmente se cree y la razón reside en el hecho de que las larvas de este parásito se encuentran en gran cantidad en las vísceras, en el cerebro y en el corazón de los animales herbívoros como, por ejemplo, el cerdo, el buey, el conejo, la liebre y la oveja. El perro tiene ocasión de nutrirse con bastante frecuencia de las entrañas de estos animales.

Llegadas al intestino del perro, las larvas asumen en seguida su forma definitiva. Los huevos son depositados en las heces y cuando el perro satisface sus propias necesidades fisiológicas sobre un prado no hace más que sembrar nuevas larvas y nuevos segmentos de tenia que los herbívoros recogerán al nutrirse de aquella hierba contaminada. No es difícil reconocer la tenia, pues su forma es característica e inconfundible: larga, aplanada, cintada y segmentada, provista de una cabeza pequeña. Su cuerpo primeramente filiforme, se hace más ancho a medida que se alarga.
Los últimos segmentos del cuerpo en un momento dado maduran, se separan y el perro los expulsa junto con las heces.

Una cosa bastante curiosa que vale la pena conocer es que el perro no puede transmitir nunca directamente la tenia a otro perro. Para que esto ocurra es necesaria la intervención de un intermediario, como es, por ejemplo, la pulga.

Este insecto recoge y hospeda fácilmente los huevos de la tenia, especialmente de la llamada cucumerina. Cuando el perro es invadido por las pulgas, para defenderse y librarse de ellas, muerde su piel e ingiere junto con el insecto las larvas de la tenia. Cada pulga puede hospedar hasta cincuenta larvas de tenia. Cuando éstas llegan al intestino y al estómago del perro, se desarrollan con una velocidad verdaderamente impresionante, por lo que podemos decir que la primera arma para combatir la tenia es un buen antiparasitario contra las pulgas.

Existen diversas especies de tenias, por lo que es conveniente conocer sus nombres y características para poder combatirlas mejor y destruirlas cuando el setter dé claros y manifiestos síntomas de estar infectado de ellas. He aquí pues, los nombres de estos parásitos por orden alfabético:

  • Cenuro. Entre todos los tipos de tenias que el perro puede hospedar ésta es la menos extendida. Se encuentra principalmente en el cerebro de los bóvidos y en el de las ovejas;
  • Cucumerina. Está siempre presente en el intestino y en todas las vísceras de los herbívoros. Se trata de la tenia más común y se transmite por medio de las pulgas. Su longitud alcanza los 40 ó 50 centímetros;
  • Equinococco. De todas las tenias que generalmente infectan el intestino de los perros, ésta es la más pequeña por cuanto está formada solamente por cuatro anillos; su longitud no sobrepasa nunca los 4 ó 5 milímetros. Las larvas del equinococco se alojan en el hígado del cerdo y de los bóvidos;
  • Marginata. Es sin duda la tenia más larga que puede infectar a un perro, ya que, con mucha frecuencia, puede alcanzar una longitud de dos metros y medio. Las larvas de esta tenia se encuentran en el intestino de los cerdos y de los bóvidos;
  • Serrata. Sus larvas se encuentran casi exclusivamente en el intestino de liebres y conejos, y un perro que no come esta clase de alimento difícilmente será infectado por la tenia serrata cuya longitud máxima es de algo más de un metro.

Los síntomas que manifiesta el perro cuando hospeda la tenia son bastante característicos e inconfundibles. Por ejemplo, un apetito insaciable o bien un inexplicable disgusto al ver la comida, diarrea continua e irrefrenable o gran extreñimiento, vómitos, adelgazamiento, sed continua, pelo opaco y áspero, convulsiones y contracciones que recuerdan mucho las crisis epilépticas.
Un perro puede estar infectado al mismo tiempo por más de un tipo de tenia.

Si sospecháis que vuestro perro tiene esta incómoda molestia, dadle un purgante antes de suministrarle el vermífugo. En las heces podéis encontrar enormes cantidades de lombrices blancas, totalmente semejantes a madejas u ovillos de algodón enmarañado.

Anotad sus características de forma que seáis capaces de describirlas al veterinario al que acudiréis sin demora. Este os aconsejará el antihelmíntico (vermífugo) adecuado a vuestro setter, a su edad, a su estado de salud y a la clase de tenia. Para aquellos que prefieran los remedios a base de hierbas y flores que se recogen en los bosques, he aquí una receta para librar al perro de la tenia. Cada vez que le pongáis la comida. en la escudilla desmenuzad, junto con la sopa o la carne triturada, un par de bayas de rosa con todos los pelillos y semillas. De esta forma se asegura que el perro quedará desinfectado de la tenia en pocos días.




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