Qué tener en cuenta en la jaula para periquitos


Qué tener en cuenta en la jaula para periquitos

La infraestructura

Ya hace algunas generaciones que los periquitos empezaron a criarse en cautividad y se han conseguido adaptar muy bien a nuestra compañía. Esto no significa, sin embargo, que no tengan necesidad de un espacio propio para poder moverse.

Para ello, vamos a ver en esta parte del manual de cría de periquitos australianos, cuáles son los elementos que debemos proporcionarle a nuestros periquitos a nivel de infraestructura.

Aquí veremos, por ejemplo que la jaula ha de ser suficientemente amplia para permitirles incluso algunos pequeños vuelos.

Para alojar a uno o varios periquitos existen otras soluciones, entre las que podemos escoger entre la jaula de grandes proporciones, la pajarera de interior o de exterior y, finalmente, el árbol artificial.

Veamos a continuación brevemente las características de cada uno de estos elementos, quedando claro que la elección se realizará en función del espacio y del dinero disponible, considerando también qué es lo que deseamos obtener do estos simpáticos psitácidos.

La jaula de los periquitos

Una vez que se tienen los periquitos en casa ésta será una de las preocupaciones principales: cómo será la jaula adecuada.

Las dudas siempre van con relación al: ¿Tamaño ideal? ¿Redonda o cuadrada? ¿De qué color? ¿De qué material?, entre otras muchas cosas.

Lo primero que debemos tener en cuenta antes de la adquisición de nuestros periquitos es resolver la cuestión que dónde van a vivir.

En las tiendas existen diferentes habitáculos de forma y dimensiones variadas para acomodar a los periquitos.

La mejor forma es sin duda la rectangular, de desarrollo horizontal, porque permite un mejor aprovechamiento del espacio.

Hay que tener en cuenta que los pájaros vuelan horizontalmente y, por tanto, una jaula de este tipo, si es suficientemente grande, les permite volar.

La jaula debe ser la casa de nuestro periquito, un lugar donde se sienta seguro y a gusto, y no una cárcel.

Como ya hemos dejado entrever, la jaula, se debe reunir una serie de requisitos que detallaremos a continuación.

El tamaño

No hay cosa más triste que ver un periquito en una jaula donde apenas puede abrir las alas. ¡Los periquitos nunca se deben tener solos! Por tanto, es importante que la jaula elegida sea lo suficientemente espaciosa para poder albergar cómodamente una pareja.

Para ello, la jaula debería tener por lo menos las medidas de 60 x 40 y una altura de 40 cm. Cuanto más grande mejor, claro está, pero en principio una jaula de semejantes dimensiones es suficiente para una pareja, siempre que tengan la oportunidad de salir de la jaula todos los días por varias horas y moverse libremente por la habitación. Si en la jaula van a vivir más de dos periquitos, para cada uno (para cada periquito, no para cada pareja) hay que ampliar estas medidas en un 25 %. Es decir, para dos parejas, una jaula apropiada medirá 90 x 60 x 60 cm. como mínimo.

Repito que estas medidas solo son suficientes si los periquitos se sueltan por la habitación durante varias horas todos los días.

Si no puedes (o quieres) soltarlos a volar, necesitas una pajarera. También es recomendable esta adquisición si piensas tener un pequeño grupo de periquitos (aunque los sueltes a volar), de más de cuatro ejemplares.

Teóricamente es posible tenerlos en varias jaulas separadas, pero es más fácil tenerlos «todos juntos». Una pajarera de interiores no tiene por qué ser fea, hay modelos muy decorativos, y sobre todo si la construyes tú mismo, no será más cara que varias jaulas separadas.

La Forma

Jaulas redondas no son en absoluto aptos para los periquitos, ya que estos tienen la costumbre de huir a las esquinas cuando algo les asusta, y además en una jaula redonda se desorientan con facilidad. El resultado pueden ser alteraciones en el comportamiento, y como mínimo, un periquito asustado y desconfiado. Lo mejor es una jaula más larga que alta, ya que así el periquito puede volar cortas distancias. No suelen volar hacia arriba, así una jaula muy alta pero de poca anchura / largo siempre es demasiado pequeña. Los periquitos ni utilizarán la parte baja. Tampoco son muy convenientes las jaulas excesivamente decorados, en forma de castillos, ornamentados con arcos, balconcitos, etc. Aunque estos adornos en principio pueden parecer bonitos, dificultan la limpieza, y esquinas afiladas o rincones estrechos representan un serio peligro para sus habitantes. Además estas jaulas decorativas, si algunos de sus adornos son de madera, no resistirán durante mucho tiempo a los afilados picos de sus habitantes. Lo mejor es una simple forma rectangular.

Los Barrotes

Al ser posible, que no sean plastificados. Los periquitos morderían el plástico y lo despegarían de los barrotes. Aparte de que la jaula media «pelada» es todo menos bonita, los periquitos hasta podrían llegar a tragarse pequeños trozos de éste, lo que evidentemente puede perjudicarles. Asimismo, las rejas blancas deberían evitarse, ya que es difícil ver a través de ellos, tanto desde fuera como para el propio periquito.

Las jaulas de madera no sirven en la práctica, los periquitos los destrozarían en un momento. Además las rejas de madera podrían estar tratadas con barnices venenosos. La mejor opción son rejas de metal inoxidable, no recubiertos de cinc.

Lo mejor es que las rejas transcurran horizontales en vez de verticales, ya que a los periquitos les gusta trepar y así les resulta más fácil.

La separación entre los barrotes debería estar entre 8 y 13 mm, tanto si supera esta separación como si no la alcancía, el riesgo de que los periquitos padezcan algún accidente sube. Rejas demasiado estrechas pueden ocasionar que el periquito se enganche las patas, el pico u incluso las alas entre ellos. En cambio, si los barrotes están muy separados el periquito se puede escapar a través de ellos o engancharse la cabeza al intentar salir de la jaula.

Las Puertas

Deben ser lo suficientemente grande como para que el periquito pueda pasar por ellas sin problemas, y tener un cierre seguro. Lo ideal es que se abra hacia un lado o hacia abajo, si abre hacia arriba podría caer encima del pobre pájaro cuando pase por ella. Y, ¡cuantas más puertas tiene, mejor! Imagínate que quieres colocar un nido o una bañera, necesitarás otra puerta para acceder al interior de la jaula.

La Bandeja

Una bandeja extraíble facilita enormemente la limpieza. Si la jaula dispone de rejilla en el suelo conviene quitarla, ya que a los periquitos les gusta estar en el suelo, y, si está cubierto de arena para pájaros, recoger de el pequeñas piedritas que ingieren para ayudarse en la digestión. Además, este comportamiento se explica con la costumbre de los periquitos silvestres de buscar la comida en el suelo (semillas de hierbas).

Material para la bandeja

La limpieza de la jaula de los periquitos va a ser un punto fundamental en su manejo, pues a partir de ella lograremos que nuestro periquito esté sano y tenga una buena vida dentro de su jaula.

En este punto es muy probable que el dueño se pregunte qué utilizar; ¿Arena, aserrín, papel de periódico…? Pues bien, lo que podemos decir es que hay distintos materiales con los que puedes cubrir la bandeja de la jaula, todos con sus ventajas e inconvenientes.

Con arena para pájaros

En las tiendas especializadas se ofrece arena para pájaros, normalmente con aditivos como aceite de anís o limón para dar buen olor. En una buena opción para recubrir el fondo de la jaula, ya que es higiénico, absorbe líquidos y además los periquitos encuentran en ella pequeñas piedritas y trocitos de concha que ingieren para facilitar la digestión (muelen las semillas con estas piedritas en una parte de su estómago, la molleja).

Por otro lado, la arena tiene un riesgo: periquitos que sufren una irritación del buche muchas veces la ingieren en grandes cantidades (al parecer, les alivia el dolor), produciéndose una obstrucción del buche que lo irritaría aún más, o también del estómago, lo que incluso puede ser mortal. Por tanto, ante cualquier enfermedad (en especial, del buche) retira la arena y consulta al veterinario. Además de la arena fina del fondo, deberías ofrecer arena más gruesa (grit) en un comedero, ya que algunos periquitos, al no encontrar suficientes piedrecillas gruesas en la arena del fondo, recurren a ingerir grandes cantidades de esta, con lo que igualmente se puede obstruir el buche o el tracto digestivo.

¡Nunca ofrezcas arena de la playa o similares! El riesgo de que contenga gérmenes peligrosos es demasiado alto. Además la arena de la playa contiene demasiada sal (daña los riñones), y en cualquier otra arena, el riesgo de contaminación por plaguicidas, metales pesados, etc., es bastante alto.

Con aserrín

El aserrín se vende en tiendas de animales para pequeños roedores como hámsteres o cobayas. También es práctico para la jaula de los periquitos, no es peligroso en ningún sentido y es bastante higiénico, además de barato. El único inconveniente es que con el más mínimo batido de alas dentro de la jaula, sale volando y acaba en los alrededores.

Con granulado de madera

Este material relativamente nuevo se ofrece todavía muy poco en las tiendas, poro es una alternativa muy buena: es higiénico, ligero (cuando tengas que bajar la basura después de limpiar la jaula lo agradecerás), no muy caro, interesante e inofensivo para los periquitos y un Croco más pesado que el aserrín, por lo que no se esparce tanto en los alrededores de la jaula.

Las no muy buenas

Estas son alternativas que no son muy recomendables:

Con una alfombra de arena especial

Consiste en cartón con arena pegada con algún tipo de pegamento. Aunque con ello resulta fácil limpiarla jaula guardan un cierto peligro: el periquito intentará soltar la arena del cartón, tragándose pequeños trozos de este y del pegamento, lo que puede causar una irritación del buche.

Con papel de periódico

No es recomendable, ya que la mayoría de los periquitos se dedican a despedazar el papel. Si lo ingieren esto puede irritar el buche, y la tinta es ligeramente tóxica. Lo mismo ocurre con bolsas de plástico y otros tipos de papel. Además no ofrece ningún tipo de estimulación a los periquitos, que normalmente disfrutan explorando el suelo de la jaula.

Con arena para gatos

¡NUNCA! La arena de gatos, al humedecerse, se dilata un poco y se vuelve pegajosa. Si un periquito ingiere una piedrita (o media) de esta arena, al humedecerse en el buche, lo obstruirá, lo que es bastante peligroso.

Con nada

No es muy buena solución. Primero, la limpieza de la jaula se hará muy laboriosa. Las heces, una vez secas, son bastante difíciles de remover de superficies plásticas. Además, si no limpias la bandeja a diario, se desarrollarán olores y es poco higiénico para los periquitos.

Ubicación de la jaula

Una vez que tengas la jaula y todos los demás utensilios, solo queda encontrar un lugar donde ponerla. Elige con cuidado su ubicación, tus periquitos te lo agradecerán.

Veamos los puntos que deberás considerar para colocar tu jaula en el mejor de los sitios disponibles.

¿Habitación ideal?

Nunca la pongas en la cocina, los vapores de fa comida y de productos de limpieza pueden perjudicar seriamente a los periquitos. ¡Sobre todo los vapores de teflón, que se desprenden de sartenes sobrecalentados, son mortales! Además hay multitud de peligros incontrolables para los periquitos: un intento de aterrizaje en algo caliente puede acabar con su vida.

Tampoco el dormitorio es muy indicado. Es muy tranquilo durante el día, a los periquitos les gusta que haya «acción» a su alrededor. Y sabiendo que empiezan a cantar de forma muy poco melódica y ruidosamente a las seis de la mañana, a nadie le apetecerá mucho tener a los periquitos en su dormitorio.

El mejor lugar, sin duda, sería el cuarto de estar, ya que a los periquitos les encanta que haya vida a su alrededor, y se puede convertir en una habitación segura para soltar a los periquitos a volar sin mayores problemas.

La altura

La jaula debe ponerse a la altura de tus ojos o incluso más arriba, ya que todo lo que viene de arriba asustaría a tus periquitos, una reacción natural ya que los enemigos naturales de los periquitos silvestres son las aves rapaces, cosa que el instinto de los periquitos domésticos no ha olvidado.

Es obvio que la jaula nunca debe ponerse en el suelo. Lo mejor es que se ponga encima de un mueble alto o una tabla fijada en la pared, siempre pegada a la pared, los periquitos se sentirán más seguros y protegidos que si estuviera en medio de la habitación, ya que solo son de esperar «peligros» desde un lado de la jaula.

Nunca la pongas encima de la lavadora, el frigorífico, etc., ya que los periquitos son muy sensibles a las vibraciones y les darías un susto de muerte.

Cuestión de luz

Es importante que el lugar elegido sea luminoso: un periquito obligado a vivir en habitaciones oscuras o bajo iluminación artificial sufrirá problemas de salud, sobre todo de la muda, porque su organismo no se puede adaptar a un ritmo noche – día y un fotoperiodo completamente artificial e irregular, lo que también causaría trastornos hormonales. Además la falta de luz natural debilita el sistema inmune, y para asimilar la vitamina D también hace falta luz solar.

Pero tampoco conviene un lugar expuesto directamente al sol sin posibilidad de buscar la sombra. Cerca de la ventana está bien, pero comprueba con una vela encendida si hay corriente: si la llama se mueve no pongas la jaula en este lugar, aunque no puedas percibir la corriente, a la larga puede causar problemas de salud a los periquitos.

No al televisor

Los periquitos ven mucho mejor que nosotros: son capaces de distinguir una cantidad increíble de imágenes por segundo. Lo que nosotros vemos como una imagen continua en el televisor, los periquitos lo perciben como una rápida sucesión de imágenes separados – simplemente mareante. Luego, los periquitos oyen en frecuencias distintas que nosotros, y el televisor para sus oídos emite un continuo pitido de alta frecuencia.

Con los tubos fluorescentes pasa lo mismo: en realidad no emiten la luz de forma continua, como cualquier bombilla, sino que continuamente se encienden y se apagan, pero de forma tan rápida que nosotros no lo percibimos (aunque sí que notamos la vista cansada si permanecemos mucho tiempo bajo esta luz). Pero los periquitos lo perciben como una rápida sucesión de flashes, a modo de iluminación de discoteca. Sobra decir que esto les resulta más que molesto, e incluso puede ocasionar verdaderos ataques de pánico si un periquito se ve expuesto por primera vez a este tipo de iluminación.

Temperatura y humedad ambiental

Los periquitos pueden vivir bien a temperaturas que oscilan entre 15 y 25 °C.

La temperatura normal dentro de la casa suele ser adecuada, si es muy caluroso, el plumaje mostrará menos brillo y la muda será más intensa.

Aparte de esto no tiene efectos negativos sobre la salud, siempre que los periquitos tengan la oportunidad de refrescarse con un baño y, sobre todo, buscarla sombra.

Temperaturas más bajas a la larga sí que perjudican, debilitan el sistema inmunitario y son desagradables para los periquitos.

Ningún periquito debe tenerse mucho tiempo a menos de 10 – 15°C.

Lo que hay que evitar también son cambios bruscos te temperatura, provocan resfriados y otras afecciones más serias.

La humedad ambiental ideal para los periquitos es de 60 – 70 %, unos valores muy agradables también para los humanos.

Sobre todo si en invierno usas calefacción es fácil que los valores estén por debajo, para subirlos puedes utilizar un humidificador, un aparato cuya versión más sencilla no es muy cara y que es muy efectivo.

Una humedad superior a los valores citados a los periquitos no les provoca problemas, pero una marcadamente inferior irrita sus vías respiratorias y los hace más propensos a sufrir enfermedades como la aspergillosis.

¿En el patio?

Es un abuso. Los periquitos necesitan volar, y es absolutamente imprescindible, si no viven en una pajarera, soltarlos a volar por la habitación.

Obviamente, si la jaula se encuentra fuera de la casa, esto no es posible. Entonces, la única forma aceptable de tener a los periquitos permanentemente fuera de la casa es en una pajarera.

Otra cosa es sacar los periquitos al balcón o al jardín de vez en cuando, para que cambien de ambiente y tengan la oportunidad de «tomar el sol», pero teniéndolos (y soltándolos) normalmente dentro de la casa.

En este caso, ten mucho cuidado de que la jaula se encuentre fuera del alcance de gatos, que no le dé directamente el sol y que esté protegida del viento, la lluvia y temperaturas bajas.

Hablando de temperaturas bajas: es cierto que los periquitos sobreviven temperaturas invernales, pero sólo si están habituados a estar fuera.

Y dejarlos expuestos a temperaturas negativas es una barbaridad: entonces los periquitos ralentizan su metabolismo y viven en una especie de letargo, los verás apáticos y con el plumaje inflado.

Sobreviven, sí, pero concentrándose en no morir de frío. Nunca deberías exponer a los periquitos a temperaturas menores que 10 °C, si no tienen la posibilidad de resguardarse del frío en cualquier momento.




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Un comentario en Qué tener en cuenta en la jaula para periquitos

  1. yuri ortega Dice:

    Que debo colocar dentro de a jaula para q se procreen, o que debo usar, sus dimensiones de q material, gracias

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