Qué tener en cuenta al adquirir un periquito


Qué tener en cuenta al adquirir un periquito

Al adquirir un periquito

Una vez que hayas decidido dónde comprar a tus periquitos, hay ciertos detalles que no debes pasar por alto.

Como por ejemplo, debes saber que tienes que comprar todos los accesorios ANTES que los periquitos, y no a la vez.

Prepararla jaula te llevará un buen tiempo, y cuando lleguen los periquitos todo ya debería estar en su sitio. A ningún periquito le gusta permanecer más de lo necesario en el transporte, y es importante que en los primeros días se le deje tranquilo para que tenga la ocasión de acostumbrarse a su nuevo entorno.

Necesitarás:

  • Una jaula suficientemente grande. Perchas de madera natural.
  • Arena u otro material para recubrir el fondo de la jaula.
  • Comederos y bebederos.
  • Bañera para colgar en la puerta de la jaula.
  • Piedra de minerales.
  • Espacio de juegos para cuando sueltes a tus periquitos.
  • Mezcla de semillas de buena calidad.
  • Panizo.

Una vez, con todo esto listo, vamos a adquirir a nuestro periquito. Es difícil tomar una decisión racional, estando ante una jaula con varios periquitos, todos ellos muy bonitos y muy sonoros. En las páginas siguientes veremos lo más importante que deberemos considerar.

Cuántos comprar

Tener un solo periquito va en contra de su naturaleza. Muchas veces periquitos solitarios desarrollan alteraciones en el comportamiento social e incluso problemas de salud, como arrancarse las plumas.

Tú nunca puedes sustituir la pareja a tu periquito, por mucho que te ocupes de él siempre pasará muchas horas solo. Y estar solo es lo peor que le puede pasar a un animal tan gregario como un periquito.

Lo único considerado aceptable es comprar primero un periquito, acostumbrarlo a la mano, y comprarle la pareja pasados como mucho dos meses, más tiempo ya me parece demasiado.

Aunque con paciencia se puede amaestrar a varios periquitos juntos también, sí que es cierto que un periquito solitario suele coger confianza con más rapidez, entre otras razones, porque si no se acerca a los seres humanos, no tendrá ningún tipo de compañía.

Tienes que decidir por ti mismo si quieres someterle a esta presión, o si prefieres comprar una pareja desde el principio.

Si ves una pareja ya formada en la tienda, no dudes en llevártela. Les costará mucho menos adaptarse a su nueva situación, y puedes estar seguro de que se llevan bien. Rompiendo una pareja no les haces ningún favor a los pájaros.

Dos machos se pueden llevar igual de bien que una pareja auténtica.

Con dos hembras hay más problemas, pero si se conocen desde jóvenes y no hay ningún macho por medio, también se pueden emparejar. No te preocupes: aunque tengas una pareja de periquitos, no criarán al menos que les ofrezcas un nido.

Así que, si quieres adquirir una pareja desde el principio y son muy jóvenes para distinguir los sexos no pasa nada si te sale una pareja «homo».

En cambio, tres no es un buen número: siempre habrán dos que se emparejan, y el tercero «sobra».

Un grupo no debe contener un número impar de periquitos al menos que haya más de seis en total: en este caso, aunque alguno se quede sin pareja, siempre habrá algún periquito que se ocupe él, u otro que tampoco se empareja.

Es mejor que no haya más hembras que machos, al ser las hembras más peleonas. Está claro que mantener a un grupo entero de periquitos cuesta más dinero, trabajo, y sobre todo espacio.

Si no dispones de una pajarera, es muy difícil mantener a un grupo que pase de cuatro ejemplares.

El periquito sano

Para saber si es un periquito sano, obsérvalos desde una distancia razonable (por lo menos un metro), si te pegas a la jaula no mostrarán su comportamiento normal.

  • Si en la misma jaula ves algún periquito claramente enfermo, tampoco compres ninguno de la misma jaula. En el caso de ser una enfermedad contagiosa, el resto de los pericos ya podrían haberse contagiado aunque todavía no muestren síntomas. Además una tienda responsable no debería ofrecer periquitos enfermos.
  • El plumaje está completo (¡En ningún caso deben faltar las remeras o las timoneras! Puede ser señal de muda francesa), limpio y brilla.
  • El plumaje está pegado al cuerpo, si el periquito se encuentra despierto.
  • La región de la cloaca debe estar limpia y cubierta de plumón. No debe haber restos de excrementos.
  • Fíjate en las «bolitas» de excrementos en el fondo de la jaula: si hay algunos líquidos o amorfos, no compres ningún periquito de esta jaula. La diarrea puede ser señal de muchas enfermedades infecciosas, y aunque el periquito que te interesa no la sufra, puede haberse contagiado de sus compañeros de jaula.
  • El periquito tiene las patas limpias, las escamas lisas. Si le falta alguna uña o hasta dedo normalmente no hay problema, puede haberse hecho esta herida en el nido, y suelen vivir perfectamente con esta pequeña discapacidad.
  • El céreo debe ser liso y limpio, en ningún caso debe salir líquido de los orificios nasales. En hembras adultas puede presentar una especie de arrugas, mientras no sean exagerados esto es normal.
  • Fíjate en el pico, si tiene una especie de costra blanquecina alrededor seguramente tiene ácaros.
  • Los ojos son redondos, limpios y claros. ¡Nunca compres un periquito con una inflamación, sobre todo purulenta, de los ojos, suele acompañar a enfermedades severas, como la psitacosis!
  • El periquito tiene una apariencia despierta y vivaz, canta, contacta con sus compañeros de jaula y no se mueve de ninguna forma anormal.
  • El periquito no es excesivamente miedoso, pero tampoco compres ninguno que destaca por «manso»: muchos periquitos enfermos pierden el miedo a los seres humanos y dejan que estos se acerquen bastante, aunque normalmente les tendrían más respeto.

El periquito jóven

Siempre es mejor comprar periquito joven pues le costará menos adaptarse a ti y a su nueva situación. Veamos cómo reconocerlos.

Joven significa entre seis y ocho semanas, si tiene menos puede que no come por sí mismo todavía. Nunca compres periquitos «bebés», de cinco semanas o menos, aunque te los vendan como especialmente mansos y fáciles de adiestrar. Seguirán teniendo estas cualidades aunque tengan unas semanas más de edad, y un periquito tan joven, aparte de depender todavía de sus padres para su normal desarrollo y para aprender el comportamiento social, no suele comer todavía por si mismo. Aunque tú le críes con papilla, tiene muchas más probabilidades que un periquito algo mayor de morir por un fallo en la alimentación, porque no come suficiente, etc.

Un periquito joven muestra una serie de características que hacen relativamente fácil reconocerlo como tal, pero todas estas características desaparecen una vez que el periquito haya concluido la muda juvenil, que se produce a la edad de unos cuatro meses, aproximadamente. Concluye a la edad de seis meses, y en este momento el céreo también tendrá su color definitivo. Es imposible distinguir un periquito que acaba de con cluir la muda juvenil de uno que tiene tres años, una vez adultos, la edad no se puede determinar a simple vista.

Reconoces a un periquito joven, que no ha pasado aún por la muda juvenil, por:

Los ojos: Parecen muy grandes, ya que falta el iris. Son completamente negros, no se distingue la pupila. Cuidado: en algunas variedades, como los arlequines recesivos, los ojos siguen sin la iris blanca durante toda la vida del periquito.

La frente: Los periquitos jóvenes tienen toda la frente cubierta de ondulaciones que llegan hasta el céreo, mientras que los periquitos adultos la tienen despejada y de color amarillo (los de la línea verde) o blanco (línea azul).

El céreo: es de color rosáceo o ligeramente azulado, y no tiene una coloración característica según el sexo todavía.

El plumaje: aunque ya es completo, los colores son menos fuertes que los de los periquitos adultos.

Pero tampoco hay ninguna razón por la que un periquito que ya tenga algunos meses o incluso años no pueda convertirse en una buena mascota.

Le costará más acostumbrarse a ti, tendrás que tener más paciencia, pero si dejas que se tome su tiempo puede ser una mascota encantadora.

Los periquitos criados a mano

Nunca deberías comprar periquitos criados a mano, aunque ya estén domesticados. Pueden tener serios problemas con el trato con otros periquitos, ya que nunca han aprendido el comportamiento social. Por muy mansos que sean, tampoco deben tenerse aislados. Además suelen ser más débiles, la papilla artificial y una fuente de calor nunca pueden sustituir a la comida que regurgita la madre ni a sus cuidados. Claro que siempre puede ocurrir que muera la madre, y se hace necesario criar los polluelos a mano, pero hacerlo para obtener periquitos especialmente mansos, sin necesidad, es hacer negocios ignorando el bienestar de los animales.




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Un comentario en Qué tener en cuenta al adquirir un periquito

  1. Miriam Diaz Dice:

    Compre unas catitas y la hembra tiene una costra encima de los orificios de la nariz, le puse aceite de oliva ahora esta mas café, me gustaria saber si se le pasara esto que pueden ser acaros y si le sigo echando aceite de oliva, un consejo por favor.
    Gracias

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