Primeros auxilios para el perro Bóxer


Las lesiones cutáneas deben ser inspeccionadas en profundidad. Las excoriaciones y los arañazos pueden tratarse con los medios disponibles en el hogar. En cualquier caso hay que cortar el pelo de la zona herida con una tijera curva, ya que de lo contrario queda pegado a las secreciones y puede producir una infección más grave. Las heridas se tratan con un aerosol desinfectante o con tintura. Las pomadas grasas impiden la aireación necesaria, por lo que retrasan el proceso de curación, y los polvos forman costra.

Si la herida es profunda y la piel se ha desprendido, debe consultarse al veterinario. Si se trata de una mordedura o de heridas causadas por alambradas, lo normal es que la piel haya sido arrancada, con lo cual se forman profundas bolsas. El pelo y la suciedad que hayan podido penetrar deben retirarse en lo posible. En cada caso concreto se decidirá si conviene suturar la herida o aplicar un tratamiento sobre la herida abierta. Para asegurar una curación sin complicaciones, deben suturarse únicamente las heridas recientes.

El perro nunca debe lamerse las heridas abiertas o que supuren o produzcan pus. Si lo hace, impide la curación, ya que perjudica las células cicatrizantes que se acumulan en los bordes de la herida. Para evitar que se chupe o se arranque los vendajes hay que ponerle un collarín. Se puede fabricar cortando la base de un cubo de plástico de la medida adecuada. Se bajan los bordes, se le practican cuatro agujeros y se pasan cuatro cordones que se atan al collar de cuero.

El tétanos no suele afectar a los perros. Por ello no es corriente que sean vacunados contra esta enfermedad. Para prevenirlo deben dejarse sangrar las heridas y no taparlas, a fin de no impedir el contacto con el aire. Si ha resultado dañada alguna vena de gran tamaño, se producen intensas hemorragias e incluso la sangre puede salir en chorro. En este caso, se debe aplicar un vendaje como primer auxilio. En zonas del cuerpo más complicadas, como en la cabeza, se puede aplicar una compresa de gasa y apretarla con la mano. En las extremidades se puede colocar un torniquete, pero no se debe dejar más de un cuarto de hora. En estos casos suele ser necesario el concurso de un veterinario.

Los accidentes pueden ser causa de lesiones internas y conmoción cerebral. En caso de pérdida de conciencia nunca se debe dar de beber al perro. Basta con humedecerle un poco la boca con café, té o simplemente con agua. El perro debe colocarse de lado, con la cabeza baja y la lengua fuera, sobre una manta que, cogida por sus extremos por dos personas —procurando mantenerla bien tensa—, hará la función de camilla. En el lugar del accidente suele ser difícil efectuar un diagnóstico y, sobre todo, llevar a cabo un tratamiento del shock que resulte eficaz. A fin de no perder tiempo y de evitar los viajes inútiles, es conveniente llamar a un veterinario de urgencia que pueda acudir inmediatamente.

Las cojeras pueden obedecer a muchas causas. En primer lugar debe examinarse la pata y, en caso de encontrar algún pincho o astilla clavados, extraerlo. Las bolas de pelo enredado entre los dedos duelen como una piedra en el zapato; es necesario cortarlas con mucho cuidado. Las zonas heridas se tratan del mismo modo que las lesiones cutáneas. En casos de inflamación de las zonas de implantación de las uñas, los baños de manzanilla o de agua jabonosa pueden proporcionar cierto alivio. Si se observan trozos de uña colgando, lo mejor es cortarlos por donde se han roto. Muchas veces es necesario vendar el dedo; es preferible que lo haga un profesional para evitar una excesiva presión.

Si se observan contusiones, hinchazón o torceduras es aconsejable mojar con agua fría el pelo de la parte afectada varias veces al día. Así se consigue el efecto de una venda fría, que alivia el dolor y, si se aplica rápidamente, contribuye a detener la inflamación. Si el perro no puede apoyar la pata en el suelo cabe sospechar la rotura de un hueso. En caso de falta total de movimiento de un miembro, hay que inmovilizarlo usando un paño mojado, dos palos suficientemente largos y vendas. Es conveniente inmovilizar todo el miembro, y no sólo la parte herida.

Los trastornos del movimiento persistentes o que reaparecen o se agravan progresivamente, deben pasar siempre por el veterinario. En perros jóvenes, un desplazamiento doloroso de algún hueso o el desprendimiento del codo pueden ser causas de cojera. Los perros ancianos sufren con frecuencia artritis crónica.

La displasia de la articulación de la cadera es un trastorno hereditario, consistente en un aplanamiento del acetábulo que favorece la artrosis y las luxaciones. Con relativa frecuencia la cojera de una de las extremidades posteriores es causada por la dislocación de la rótula o por una rotura de los ligamentos, lesiones ambas que requieren una intervención quirúrgica. Las intoxicaciones suelen ocurrir de forma accidental y sólo en raras ocasiones son causadas de forma malintencionada.

El animal puede consumir directamente el matarratas, sobre todo si se usa de forma irresponsable, pero también puede ingerirlo al comer algún roedor envenenado. Generalmente se trata de preparados cumarínicos que provocan hemorragias internas. También hay que tener cuidado con los productos antiparásitos, los herbicidas y los anticongelantes. Los altamente tóxicos preparados de talio, fosfato de cinc y arsénico, el ácido cianhídrico y la estricnina son hoy, por fortuna, difíciles de conseguir.

Las posibilidades de supervivencia son mayores cuando se ha pillado al perro «con las manos en la masa» y es posible efectuar un lavado de estómago. El veterinario puede provocar el vómito mediante una inyección; en casa se puede conseguir el mismo efecto administrando al animal dos o tres cucharaditas de sal. Tras el vómito se le puede administrar una solución de unas diez tabletas de carbón activado. No hay que darle leche, pues existen venenos liposolubles.

Cualquier indicación que se pueda aportar acerca del veneno ingerido por el animal posibilitará una intervención veterinaria más rápida y apropiada. Las expectativas de éxito son mucho más inciertas en caso de que aparezcan síntomas de envenenamiento, como convulsiones, debilidad o gastroenteritis, pero no se pueda determinar con exactitud su causa. De hecho, a menudo el diagnóstico exacto sólo puede establecerse ante complicaciones más tardías, como las hemorragias o la caída del pelo. Para entonces es posible que ya sea demasiado tarde para salvar al animal.

Las diarreas sin fiebre suelen mejorar tras un día de ayuno: se debe dar al perro exclusivamente té muy diluido con una pizca de sal, pero sin azúcar. Para mejorar el sabor se puede añadir un comprimido de sacarina. Adicionalmente, nunca está de más administrarle una disolución de carbón activado. La diarrea no debe «tratarse» en ningún caso privando al perro del agua, ya que se deshidrataría. El segundo día es recomendable darle comida de régimen en raciones pequeñas, por ejemplo, carne de ternera picada, cereales en polvo y manzana cruda rallada. A más tardar el tercer día, las heces deberán haber recuperado su consistencia habitual.

El estreñimiento se combate con hígado o bazo crudos o con algunas cucharadas de leche condensada. Si el perro efectúa vanos y convulsos esfuerzos se lo puede ayudar con un pequeño enema. Si se produce una induración por trozos de hueso en el recto, la única solución es un enema practicado por un experto.

Los vómitos no constituyen una enfermedad en sí. Un vómito aislado puede ser provocado por una ingestión acelerada de la comida, porque ésta sea demasiado fría o por un cuerpo extraño tragado. El vómito esporádico no tiene demasiada significación tratándose del perro; él mismo suele comer hierba para provocárselo. Si son regulares o vomita cada vez la comida, hay que acudir al veterinario. Lo mismo se recomienda en caso de que la diarrea o el vómito se acompañen de fiebre.




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Un comentario en Primeros auxilios para el perro Bóxer

  1. ariel Dice:

    hola tengo una boxer de 8 años con problemas epatico y renales me dijeron que le de de comer pollo a la plancha con verduras y alimento renal , pero a la vez hay verduras que no la tienen permitidas como la de hojas verdes mi pregunta es , que tipo de verdura puede comer con su problema . gracias

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