Preparación para los cachorros Cocker Spaniel


Unos días antes de la fecha prevista para el nacimiento prepara un cajón y permite que la hembra duerma ahí por las noches o que pase en él algunos ratos durante el día para que se vaya acostumbrando. Así se verá menos inclinada a tener los cachorros en el vestíbulo o en tu cama. Hay varios sitios adecuados para instalarlo como puede ser un rincón del sótano o del garaje (supuesto que estos sitios estén calientes y secos). También puede servir una habitación fuera de uso, débilmente alumbrada. Si el tiempo es cálido, una caseta para perros instalada en el exterior, siempre que quede protegida de la lluvia, de las corrientes de aire y del frío y quede dentro de un cercado.

Un cajón de este tipo sirve para separar madre y cachorros de los visitantes y otras distracciones. Las paredes deben ser suficientemente altas para contener a los pequeños, pero no tanto que la madre no pueda salir y descansar un poco de sus hijos después de haberlos alimentado. La superficie del cajón, para la mayoría de los perros, debe de ser por lo menos 0,6 m2 y la altura de las paredes comprendida entre 15 y 20 cm, para tener a los cachorros localizados hasta que empiecen a trepar.

Entonces hay que elevar las paredes laterales para que los pequeños no puedan escapar de su nido. A medida que los cachorros crecen van necesitando más espacio, por lo que hay que doblar éste con una partición muy baja en medio del cajón, y ellos mismos pronto lo irán ocupando naturalmente. Raramente los pequeños evacuan allá donde duermen. Cubriendo con periódicos toda la superficie se tiene una excelente cama suficientemente absorbente para conservarse caliente y seca. Estos periódicos deben renovarse cada (lía sustituyéndolos por otros. Una colcha vieja o una manta lavable constituyen un suelo para los perritos mejor que los periódicos durante la primera semana y resulta, también, más suave para que la madre se tienda.

Prepárate para el parto con varios días de anticipación. Normalmente la madre desgarra los papeles, rehúsa la comida y se muestra inquieta. Estos síntomas pueden ser falsas alarmas: el síntoma real es la temperatura que cae por debajo de los 37,8 °C doce horas antes del parto. Tómale la temperatura mañana y tarde con un termómetro rectal y acomódala en su cajón cuando aquélla descienda. Vigílala estrechamente y asegúrate de que está a salvo en el interior (o en el exterior si está en un cercado seguro): si se la deja en el exterior sin atar con la correa o pudiendo merodear libremente puede salirse y empezar su labor. Es posible que comience a parir en cualquier sitio, lo que puede ser desafortunado si ella necesita de tu asistencia.




Califica este Artículo:
0 / 5 (0 votos)






Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *