Parásitos y vacunas en los cachorros


Pulgas, piojos y garrapatas

El cachorro puede tener pulgas, piojos o garrapatas. De los tres, es más probable que tenga pulgas y garrapatas. Los piojos no son tan comunes, aunque es cierto que infestan a los perros. Si el cachorro tiene cualquiera de estos parásitos, hay que espolvorearlo con un insecticida que no sea tóxico. En el capítulo xv se encontrará una información detallada sobre estos parásitos y la manera de luchar contra ellos.

Lombrices

Aún cuando le hayan dicho al lector en la perrera o la tienda comercial que el cachorro fue sometido a un tratamiento contra las lombrices, será prudente que se cerciore de que no tiene estos parásitos. Pero no incurra en el error de someterlo a tratamiento sin prueba categórica de que tiene lombrices. Son más los cachorros que se han enfermado o han muerto a consecuencia de procedimientos defectuosos para eliminar las lombrices que por las lombrices mismas. Los vermífugos son venenos muy poderosos, y una dosis excesiva puede matar, sobre todo si el cachorro sufre una enfermedad o está desnutrido.

Los perros pueden volverse a infestar de lombrices de vez en cuando, lo cual depende de varios factores, como la higiene, por ejemplo. El mejor procedimiento para cerciorarse de que el cachorro tiene lombrices consiste en tomar una muestra del excremento del animal y llevársela al veterinario. Este pondrá la muestra (o parte de ella) en una centrífuga, la hará girar, la pondrá en la platina de un microscopio y la examinará.

Con este examen microscópico podrá determinar si el cachorro tiene lombrices, y si las tiene, qué clase de lombrices son. Además, recetará el vermífugo apropiado y la dosis correcta. El dinero que se gaste en este examen de la materia fecal es un dinero bien empleado. Si se descuida la infestación de lombrices, puede producirse considerable daño en el cachorrillo.

Vacunas

Quizá al cachorro le hayan puesto todas las vacunas antes de llevarlo a la casa. Si se ha enterado uno de la historia de sus vacunaciones en la perrera comercial o en la tienda, sabrá a qué atenerse. Si no, habrá que suponer que no se las han puesto y será necesario llevarlo con el veterinario, quien aconsejará cuál es el programa correcto de vacunación. También será necesario que lo vacunen contra la hepatitis y la leptospirosis (que, por lo general, se ponen combinadas con otras vacunas).

Después de que el cachorro tiene seis meses de edad, se le puede poner la vacuna contra la rabia.
Hay varias maneras de pensar sobre la inmunización contra las enfermedades. Pero, cualquiera que sea la manera de pensar del veterinario, no hay que dejar pasar mucho tiempo sin que vacunen al cachorro. De ello puede depender su vida.

El veterinario

El mejor amigo del cachorro, además de su dueño, será el veterinario. Por lo tanto, hay que escogerlo con el mismo cuidado con que escogería uno a un médico. Aunque no sea el lector el que va a ser tratado, querrá un veterinario en el que tenga confianza. El perro, naturalmente, no puede escoger.

Hay que buscar a un veterinario antes de que el perro se enferme o sufra algún daño. Si espera uno hasta que se produzca una emergencia, tendrá que llevarlo con el primero que quiera verlo. Pregunte entre sus amigos y vecinos que tengan perros qué veterinario le pueden recomendar. Tome en cuenta sus opiniones con mucho cuidado, pues la gente que tiene un fin interesado ha arruinado la reputación de más de un hombre.

Reconocemos que el veterinario que satisfaga a sus amigos no será forzosamente el que satisfaga al lector, pero, por lo menos, tendrá una idea de cuáles son los veterinarios de los alrededores que tienen buena reputación.

¿Qué es lo que se puede esperar del veterinario?

En primer lugar, no se preocupe por títulos, colegios autorizados ni autorizaciones para ejercer la profesión. Todos los veterinarios (con pocas excepciones) tienen un título de uno de los diecinueve colegios autorizados de medicina veterinaria, y todos tienen autorización para ejercer su profesión.

Lo que debe preocuparle a uno principalmente es la habilidad del veterinario con los animales. ¿Tiene comprensión y facilidad para tratar a los perros? El equipo costoso no es un sustitutivo de la buena atención de los animales. Lo que busca el lector es un entendimiento de los perros y una tranquila comprensión de sus problemas físicos y emocionales.

Hágase un juicio de lo que es el veterinario como persona. Después de todo, hay que trabajar con él en la solución de los problemas de la salud del cachorro. No hay que rechazarlo únicamente porque no quiera pasar una hora charlando con el lector o filosofando acerca de la situación del mundo. Si es un buen veterinario, será un hombre muy ocupado. Tiene que medir su tiempo si quiere dar a sus pacientes (comprendiendo al perro de uno) el cuidado y la atención que necesitan. El lector puede esperar que dedicará una cantidad razonable de tiempo para hablar y preguntar.

Por otra parte, no hay que dejarse impresionar por un hospital nuevo o una clínica. El equipo viejo, aunque no tenga el brillo de lo nuevo, puede dar el mismo servicio. Cuando visite al veterinario, preste más atención a la higiene, al trato que se da a los animales y al personal del hospital. Las jaulas desaseadas, los olores penetrantes, los perros sucios y los cuidadores rudos serán suficiente para revelar que ese veterinario no es el que se necesita.




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