Normas internacionales de cría del Terranova


Normas internacionales de cría del Terranova

La Federación Cinológica Internacional (FCI) dictó en el año1934 unas Normas Internacionales de Cría, que al haber sido aprobadas en ocasión de la Asamblea General celebrada en Mónaco en aquel año, durante mucho tiempo se han llamado Normas Internacionales de Recría de Mónaco. Posteriormente, en 1979, la Asamblea General de la FCI en Berna las modificó, y su redacción actual es la siguiente:

 Reglamento Internacional de Cría de la FCI redactado por el Comité de Estándares

  •  Artículo primero.— Sobre los derechos y obligaciones

Los derechos y obligaciones de los dueños o arrendatarios de sementales o hembras reproductoras están impuestos por ley nacional, y los reglamentos de las asociaciones de criadores y las asociaciones cinófilas nacionales, por contratos privados. En el caso de que no existieran tales reglamentos, se aplicará el Reglamento Internacional de Cría a criadores, propietarios y arrendatarios de sementales, y se recomienda proceder, antes de efectuar cada cruce, a establecer por escrito las condiciones del mismo, para dejar claramente asentadas las obligaciones económicas.

El Reglamento Internacional de Cría se aplicará en todos los casos no cubiertos por leyes nacionales o reglamentos de cría.

  •  Artículo segundo.— Coste del transporte y manutención de la hembra

El dueño de la hembra deberá mandarla con otra persona o llevarla personalmente. En caso de que la hembra permanezca varios días con el macho, todos los gastos de pensión, alimentos, y atención médica, y cualquier daño ocasionado a la casa del dueño del semental o a su construcción, deben ser cargados al dueño de la hembra, como también el coste del transporte de regreso de esta.

  •  Artículo tercero.— Responsabilidad

Según las leyes nacionales vigentes, cuando una persona acepta a la hembra para su pensión y cuidado, es responsable de los daños cometidos por esta.

En caso de que la perra deba permanecer varios días bajo el cuidado del dueño del macho, este será responsable de los daños causados por esta a la propiedad o a terceras personas.

El dueño o persona encargada del semental debe informarse bien sobre este punto cuando vaya a contratar un seguro de accidente.

  •  Artículo cuarto.— Muerte de la hembra

Si la hembra se muere durante su estancia con el macho, el dueño de este tiene la responsabilidad de llevarla inmediatamente al veterinario para dejar constancia de la causa de la muerte. El dueño de la hembra tiene derecho a ver el cuerpo, si así lo desea.

Si la muerte fue causada por culpa del semental, el dueño de este último es responsable y debe pagar los daños al dueño de la hembra. Si no tiene culpa, el dueño de la hembra debe pagar los gastos derivados de la muerte de esta.

  •  Artículo quinto

El dueño del semental tiene la responsabilidad de cubrir a la hembra solamente con el macho que fue contratado. Si el macho no la cubre, no debe ser cubierta por otros sin el consentimiento de su dueño.

En ningún caso una hembra podrá ser cubierta por más de un semental en un solo celo.

  •  Artículo sexto

(Fue suprimido, por lo que no consta en la redacción del texto aprobado en 1979 en Berna.)

  •  Artículo séptimo.— Cruce accidental

El dueño del macho atesta, mediante la firma del Certificado de Cubrición, que él presenció la cubrición.

En los países en los que se necesita una fórmula especial para ratificar el cruce, es obligación del dueño de la hembra conseguir el formulario, y cumplimentarlo y presentarlo al dueño del semental para su firma.

En este contrato deben constar las siguientes indicaciones:

  1. Nombre y número de registro del semental.
  2. Nombre y número de registro de la hembra.
  3. Nombre y dirección del dueño del semental.
  4. Nombre y dirección del dueño de la hembra y fecha en que esta fue adquirida.
  5. Lugar y fecha de la cubrición.
  6. Firma de ambos dueños.
  7. En caso de que la Oficina de Registros lo pida, una copia certificada del pedigrí.

El dueño del macho debe proporcionar todos estos documentos al dueño de la hembra, sin coste adicional alguno.

  •  Artículo octavo: Coste de la cubrición

El dueño del semental debe firmar el contrato al recibir el dinero establecido contractualmente para el cruce. Este no podrá retener a la hembra por impago.

  •  Artículo noveno

Si el semental no cubre a la perra o si la perra no se deja cubrir, el dueño del macho puede cobrar los gastos de la hembra según el artículo segundo, pero no el coste de la cubrición.

  •  Artículo décimo

El dueño del macho sólo tiene derecho a pedir al dueño de la hembra lo estipulado en el contrato. Este no tiene derecho a pedir un cachorro para su venta, si ello no fue estipulado en el contrato.

Sólo podrá quedarse con un cachorro si está estipulado por escrito. También se establecerá:

  1. La fecha de selección del cachorro por el dueño del semental.
  2. La fecha de entrega del cachorro escogido al dueño del macho.
  3. La fecha en la cual el dueño del macho tiene que haber escogido su cachorro.
  4. La fecha en la cual el dueño del semental debe haber recogido el cachorro.
  5. La fecha en la cual se tienen que pagar los gastos de la hembra.
  6. Un acuerdo especial para el caso de que la perra sólo diera a luz cachorros muertos o a un solo cachorro vivo, que correspondería pago de la cubrición.
  •  Artículo decimoprimero.—Infecundidad de la hembra

En una cubrición correcta tienen que considerarse como cumplidas las obligaciones del semental, pero no se puede tener la garantía de que la hembra se halle cubierta. Si esta no concibe, se proporciona una nueva monta en el próximo celo, sin cobrar, o se devuelve parte del dinero cobrado por la primera cubrición fallida. Este extremo debe estipularse en el contrato de cruce.

El derecho a una monta sin cobrar se pierde con la muerte de la hembra o si la misma es vendida.

 Artículo decimosegundo.— Sobre la inseminación artificial

En caso de inseminación artificial, el médico veterinario que extrajo el esperma debe certificar en el Servicio de Registros que este pertenece al semental contratado, y las indicaciones dadas en el artículo séptimo corresponderán al dueño de la hembra.

Todos los gastos derivados de la inseminación irán a cargo del dueño de la hembra.

El médico veterinario, una vez hecha la inseminación, debe confirmar en el Servicio de Registros que la hembra (con indicación de su nombre y número de registro) ha sido inseminada, anotando el lugar, la fecha, y el nombre y la dirección de su dueño.

El dueño del semental debe confirmar el cruce por escrito.

 Artículo decimotercero. Transferencia del derecho de cría

Se considera que el dueño de la hembra en el momento del cruce es el dueño de la carnada; sin embargo, este derecho se puede transferir a una tercera persona mediante contrato escrito. Dicha transferencia debe celebrarse antes de efectuar el cruce y ser asentada en la Oficina de Registros o de Cría. Una copia debe acompañar al Certificado de Cubrición. Los derechos de la transferencia deben ser claramente expuestos. La persona que adquiere los derechos de cruce se considera dueño de la hembra durante el cruce y hasta que se desteten los cachorros.

 Artículo decimocuarto Registro de los cachorros  

Si no se han establecido otros acuerdos, se considera que el dueño legal de la perra encinta es el criador de la carnada. Los cachorros se registran en el Libro de Registros del país de residencia del dueño con su afijo correspondiente.

  •  Artículo decimoquinto

En caso de protesta, el criador debe presentar una constancia del registro. Las excepciones se toleran cuando el país de residencia del dueño no dispone de una Oficina de Registros. Entonces se registran los cachorros en otro país.

  •  Artículo decimosexto.— Reglamento de cría en países afiliados a la FCI

Los reglamentos nacionales de los países afiliados a la FCI no deben contradecir a los reglamentos de cría de la FCI.

  •  Artículo decimoséptimo.— Nuevo reglamento

Estos reglamentos sustituyen a las Normas Internacionales de Recría de Mónaco (Monaco International Breeding Usage) de 1934.

Para los errores de traducción, si los hubiere, se considerará el alemán como texto oficial.

Aprobado en la Asamblea General de la FCI celebrada en Berna (Suiza) los días 11 y 12 de junio de 1979.




Califica este Artículo:
0 / 5 (0 votos)






Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *