Normas de calificación del perro Pastor Alemán


Normas de puntuación

(Adoptadas por el German Shepherd Dog Club of America, aprobadas por el Consejo de Dirección del American Kennel Club el 12 de enero de 1943 y aceptadas a partir de dicha fecha.)
Aspecto general

La primera impresión que ha de dar un buen perro pastor alemán es la de un animal fuerte, ágil, de buena musculatura, despierto y lleno de vida. Debe aparecer como poseyendo un buen equilibrio, con un desarrollo armonioso de los cuartos delanteros y los traseros. Además ha de tener aspecto, y en realidad así ha de ser, de más largo que alto y presentar un conjunto de curvas suaves antes que de perfiles angulosos. Debe aparecer robusto y no delgado, dando la impresión, tanto en posición de descanso como estando en movimiento, de equilibrio muscular y rapidez de reflejos sin rasgo alguno de desmaña o molicie.

La altura ideal para los perros es la de 63 cms y para las perras la de 58 cms desde el hombro. Esta altura se establece trazando una línea perpendicular desde la parte superior del omoplato hasta el suelo con el pelo separado o tan fuertemente apretado que esta medida indique solamente la altura real del cuerpo o de la estructura del perro. El valor que cabe atribuir a los perros cuya altura es superior o inferior a la indicada resulta disminuido proporcionalmente, aun cuando las variaciones de 2,5 cros por encima o por debajo de las alturas ideales son aceptables, mientras que unas variaciones mayores deben considerarse como un defecto. El peso de los perros de dimensión deseable en buen estado y condición oscila entre 34 y 38 kilos y, para las perras, entre 27 y 36 kilos.

El perro pastor alemán debe presentar un aspecto de calidad y nobleza, lo cual es difícil de definir, pero inequívocamente apreciable cuando se halla presente. El buen perro pastor jamás tiene un aspecto vulgar.

La raza cuenta con una personalidad definida, marcada por una expresión franca y valiente pero no hostil, así como por una autoconfianza y un cierto distanciamiento que no se presta a amistades inmediatas e indiscriminadas. Las características sexuales secundarias deben aparecer fuertemente marcadas y cada animal debe causar una impresión definida de masculinidad o feminidad de acuerdo con su sexo. Ello supone que los perros deben ser definitivamente masculinos en su aspecto y conducta, y las perras inequívocamente femeninas sin debilidad de estructura o aparente merma de temperamento.

Los perros que tienen uno o ambos testículos sin descender (monorquidios o criptorquidios) deben descalificarse. La condición del perro ha de ser la de un atleta en buenas condiciones, con los músculos firmes y el pelo lustroso.

El perro pastor alemán cuenta, normalmente, con doble pelaje, variando la abundancia del que se halla en posición interna con la estación del año y el espacio de tiempo que el animal permanece al aire libre. Sin embargo, siempre debería estar presente en grado suficiente para resultar impermeable al agua, aislar contra las temperaturas extremas y proteger contra los insectos. El pelaje externo debe ser lo más denso posible, liso, duro y pegado al cuerpo. Un pelaje externo ligeramente ondulado, a menudo de textura rígida, es igualmente permisible. La cabeza, incluido el oído interno y el rostro, así como las patas, debe hallarse cubierta con pelo corto, mientras que el cuello debe serlo con pelo más largo y espeso. La parte posterior de las patas delanteras y las traseras ha de contar con un pelo algo más largo que se extiende hasta la parte baja y el jarrete. Los defectos en el pelaje incluyen la falta completa del de tipo interno y una apariencia muelle, sedosa y demasiado larga, y también ensortijada, para el que corresponde a la parte externa.

Estructura

El perro pastor alemán ha sido creado para el movimiento y por ello, su estructura se ha desarrollado para responder mejor a las exigencias de su trabajo como guardián de rebaños. Es decir, posee un paso largo y distendido ¡que le permite cubrir la mayor superficie de terreno con el menor número de pasos, de acuerdo con la dimensión del animal.

La proporción adecuada del cuerpo, la firmeza del lomo y de los músculos y la angulación idónea de los cuartos delanteros y traseros sirven a este fin, pues permiten al perro impulsarse hacia adelante mediante un largo paso del cuarto trasero acompañado, para compensar, de un largo paso del cuarto delantero. Su alta cruz, el sólido lomo, la fuerte ijada, la bien formada grupa e incluso la cola como elemento de equilibrio y timón, todos contribuyen al mismo objeto.

Proporción

El perro pastor alemán aparece más largo que alto, siendo la más deseable proporción la de 10 respecto a 8 1/2. Hemos visto en qué forma se determina la altura; en cuanto a la longitud se establece colocando el perro de pie y con las patas juntas, medidas sobre una línea horizontal que discurre desde el prosternón, o hueso del pecho, hasta el borde posterior de la pelvis, o sea el isquion.

Angulación

Cuarto delantero

El omoplato debe ser largo, aplastado contra el cuerpo, con su redondeado extremo superior en línea vertical por encima del codo, y descendiendo suavemente hacia adelante hasta el punto en que se une con el antebrazo. La cruz debe ser alta, con los omoplatos muy juntos en la parte superior, y el antebrazo situado en un ángulo que se acerque lo más posible a uno recto. Esta angulación permite la máxima extensión de la pata delantera hacia adelante sin doblarse o sin esfuerzo. Los defectos en los hombros incluyen una posición demasiado empinada o recta del omoplato o de las patas delanteras, o unos omoplatos o patas delanteras demasiado cortas, falta de ángulo suficiente entre estos dos miembros, flojedad a través de una carencia de ligamentación firme, y hombros cargados con unas prominencias de carne o músculos en la parte externa.

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La construcción en la que todo el conjunto del hombro aparece proyectado en grado excesivo hacia adelante también restringe la zancada y constituye un defecto oscuro posible. No obstante, cabe hallar algunas veces ojos de color claro y ello no constituye un defecto grave si armonizan con la coloración general, pero siempre es preferible un ojo de color castaño oscuro. La expresión debe ser viva, inteligente y tranquila.

Dientes

Los fuertes dientes, 42 en total —20 en la parte superior y 22 en la inferior—, se encuentran fuertemente desarrollados y cierran en tijera, es decir, una parte de la superficie interna de los dientes superiores entra en contacto con parte de la superficie externa de los dientes inferiores. Este tipo de mordedura presta una sujeción más poderosa que aquella en la que los bordes de los dientes coinciden directamente y se ven sometidos a menos desgaste. Ocurre, a veces, que los dientes inferiores no llegan a coincidir con las superficies internas de los superiores, lo cual es un defecto grave. También es un defecto muy grave cuando se da la situación contraria, o sea cuando la mandíbula inferior es más larga que la superior.

Aun cuando con frecuencia se observa la carencia de premolares, resulta decididamente deseable una dentición completa. Los llamados dientes de moquillo, así como los faltos de color, constituyen defectos cuya gravedad varía según el grado de alejamiento del blanco deseado, o sea de un color sano. Los dientes rotos por accidente no deben ser fuertemente penalizados pero los desgastados, especialmente los incisivos, a menudo constituyen un indicio de que no cierran en tijera si bien hay que dar un cierto margen por la edad.

Línea superior

Cruz

Debe ser más alta que la parte posterior y descender suavemente hacia ella para permitir un encaje adecuado de los omoplatos.

Cuello

El cuello debe ser fuerte, musculoso, bien formado, relativamente largo, proporcionado en su dimensión respecto a la cabeza y sin pliegues en la piel. Cuando el perro se encuentra atento o excitado, la cabeza aparece levantada y el cuello también; si no es así, la posición típica de la cabeza es hacia adelante en lugar de hacia arriba y no mucho más alta que la parte superior de los hombros, particularmente en movimiento.

Lomo

Debe ser recto, muy fuertemente desarrollado y sin curvatura hacia abajo, apareciendo relativamente breve la sección desde la cruz hasta la grupa (la longitud deseable del perro pastor alemán no deriva de un lomo largo sino de la longitud total respecto a la altura, lo cual se consigue por amplitud de los cuartos traseros y delanteros considerados desde una posición lateral).

Ijada

Vista desde arriba ha de ser amplia y fuerte, con suave continuidad en el lomo y sin una longitud indebida entre la última costilla y el muslo, cuando se considera desde una posición lateral.

Grupa

Debe ser larga y descender gradualmente. Una grupa demasiado horizontal o plana impide el funcionamiento adecuado de los cuartos traseros, los cuales han de poder doblarse bien debajo del cuerpo. Una grupa muy empinada también limita la acción de los cuartos traseros.

Cola

Con mucho pelo y con la última vértebra prolongándose por lo menos hasta la articulación del jarrete, y generalmente debajo. Colocada en posición natural en la grupa, y baja antes que alta. En reposo, la cola cuelga formando una ligera curva como un sable. Una ligera curvatura —algunas veces hacia un lado— constituye un defecto sólo en la medida en que perjudica, de un modo general, el aspecto. Cuando el perro está excitado o en movimiento, la curva se acentúa y la cola se eleva, pero nunca debe hacerlo más allá de una línea en ángulo recto con la del lomo. Las colas cortadas, o aquellas que han sido operadas para impedir una curvatura, quedan descalificadas. Las colas demasiado cortas, con un extremo amuñonado, o con las vértebras rígidas, también se consideran defectos graves.

Cuerpo

Toda la estructura del cuerpo produce una impresión de profundidad y solidez sin voluminosidad.

Antepecho

Comienza en su prosternón, debe aparecer proporcionadamente desarrollado y descender en forma progresiva hasta llegar entre las patas sin causar impresión de vacío.

Pecho

Profundo y capaz, con amplio espacio para los pulmones y el corazón. Proyectado hacia adelante, con el prosternón, o continuación del hueso del pecho, sobresaliendo de los hombros cuando se observa el perro desde un lado.

Costillas

Deben ser bien formadas y largas, ni redondas ni demasiado planas, y descender hasta el hueso del pecho que llega hasta el codo. Un costillar correcto permite que el codo se mueva hacia atrás sin dificultad cuando el perro marcha al trote, mientras que una costilla demasiado redonda causa interferencia y empuja el codo hacia afuera. El costillar debe llegar hasta muy hacia atrás de modo que la ijada y el flanco sean relativamente cortos.

Abdomen

Firme y de poco volumen. La línea inferior del perro pastor alemán es sólo moderadamente entrada en el flanco, nunca como la de un galgo.

Patas

El hueso de las patas debe ser recto, ovalado antes que redondo y plano y libre de esponjosidades. Su desarrollo debe ser proporcional con la dimensión del perro y contribuir a la impresión general de robustez sin ser grueso en exceso. Unos huesos curvados en las patas y cualquier malformación tal como, por ejemplo, la causada por raquitismo, debe ser penalizada.

Cuartilla

Debe ser de longitud media, fuerte y elástica. Esta elasticidad resulta mucho más deseable en el perro pastor alemán que en muchas otras razas, pues contribuye a facilitar el movimiento y a un mejor porte. Una cuartilla vertical, como la del terrier, es decididamente indeseable.

Metacarpo

Es el denominado “jarrete” y es corto, claramente definido y de gran fuerza. Este es el punto de apoyo del cual depende buena parte del movimiento hacia adelante del perro. Los jarretes similares a los de una vaca se consideran como un defecto, pero antes de imponer una penalización por este concepto debe determinarse de un modo definido, con el animal en movimiento, que el perro adolece de este defecto pues muchos perros con una angulación trasera excepcionalmente buena ocasionalmente adoptan una posición que les presta un aspecto, que en realidad no existe, de tener jarretes como los indicados.

Pies

Más bien cortos, compactos y con unos dedos correctamente arqueados, planta gruesa y sólida, uñas cortas y fuertes. Los pies son importantes para las cualidades de trabajo del perro. El pie ideal es extremadamente fuerte, con una buena capacidad de apoyo y una planta profunda. El denominado pie de gato, o de terrier, no resulta deseable pero todavía lo resulta menos el que es delgado, abierto o de liebre.

Pigmentación

El perro pastor alemán difiere ampliamente en color y todos resultan permisibles. Hablando en términos generales resultan preferibles los colores fuertes y vivos, con una pigmentación definida y sin traza alguna de tonos desvaídos. Los perros blancos no resultan deseables y deben ser descalificados si presentan características albinas.

Porte

  • Impresión general: El porte del perro pastor alemán es esbelto, elástico, aparentemente sin esfuerzo, suave y rítmico. Cuando camina cubre mucho terreno, con un paso alargado tanto por lo que respecta a sus cuartos traseros como a sus delanteros. Cuando trota, todavía cubre más terreno y se mueve de forma poderosa, pero con facilidad con una bella coordinación de su lomo y sus patas de forma que, en los mejores ejemplos, el porte aparece como siendo el movimiento uniforme de una máquina bien lubricada. Los pies se mueven cerca del suelo, y ni los delanteros ni los traseros deben elevarse demasiado ya sea en su movimiento hacia adelante o en su impulso hacia atrás.
  • Los cuartos traseros desarrollan, a través del lomo, un poderoso empuje hacia adelante que levanta ligeramente al animal e impulsa su cuerpo. Con un amplio desplazamiento y rebasando la huella dejada por el pie delantero, el fuerte y arqueado pie trasero se apoya en el suelo; entonces el jarrete, la articulación y el muslo entran en acción y se desplazan hacia atrás, terminando el movimiento de la pata trasera, en forma suave, con el pie todavía cerca del suelo. El largo alcance del cuarto trasero generalmente necesita que una pata trasera pase por fuera y la otra por dentro del campo de acción de las patas delanteras, lo cual no está libre de defectos a menos que el desplazamiento se haga en forma similar a la de los cangrejos, es decir, con el cuerpo algo atravesado respecto a la línea recta normal.
  • Para conseguir el movimiento ideal de este tipo, debe existir una coordinación muscular plena a través de la estructura mediante la acción de los músculos y ligamentos en forma positiva, regular y precisa.
El trote equilibrado y alargado es específico del perro pastor alemán
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  • Transmisión posterior: El porte típicamente suave y distendido del perro pastor alemán no puede mantenerse sin gran firmeza y fuerza (lo cual no significa envaramiento) del lomo. Todo el esfuerzo desarrollado por el cuarto trasero se transmite al delantero a través de la estructura muscular y ósea de la ijada, lomo y cruz. A pleno trote, el lomo debe permanecer firme y horizontal sin balanceos, ondulaciones o sacudidas.
  • Para compensar el movimiento hacia adelante desarrollado por el cuarto trasero, el hombro debe abrirse en forma plena —la deseabilidad de una buena angulación del hombro resulta ahora obvia— y las patas delanteras deben avanzar mediante una zancada que viene a equilibrar la del cuarto trasero. Un hombro empinado da lugar a que el perro tropiece o que levante mucho las patas en un esfuerzo encaminado a establecer una coordinación con el cuarto trasero, lo cual es imposible cuando la estructura de los hombros es defectuosa. También es un defecto considerable el que se produce cuando un perro se mueve en posición demasiado baja en su parte anterior, presentando con ello una línea superior desnivelada que da lugar a que la cruz aparezca más baja que las caderas.
  • El perro pastor alemán no mueve los pies en líneas paralelas ampliamente separadas como hace el terrier sino que, al objeto de mantener el equilibrio, los desplaza hacia adentro y en dirección a la línea central del cuerpo cuando trota. Por esta razón, un perro visto desde su parte anterior o posterior cuando se encuentra en movimiento, con frecuencia parece moverse con las patas muy juntas. Esto no es un defecto si los pies no se tocan o se cruzan, o si las rodillas o los hombros no son impulsados hacia afuera, pero es necesario que los pies y los jarretes se mantengan paralelos aun cuando permanezcan muy próximos.
  • La excelencia del porte debe asimismo evaluarse observando desde un lado el espacio cubierto sin esfuerzo y en forma debidamente coordinada.

Carácter

Como se ha hecho observar anteriormente, el perro pastor alemán nd es de los que se entregan a cada nueva amistad. No obstante, debe resultar asequible, ser celoso sin exceso de sus prerrogativas y mostrar confianza y predisposición hacia cualquier gesto de amistad sin que ello implique que él los haga. Debe ser tranquilo pero, cuando la ocasión así lo exige, despierto, anhelante y dispuesto a servir en cualquier cometido como compañero, lazarillo, perro pastor o guardián, según las circunstancias así lo exijan.

El perro pastor alemán no debe ser tímido, escondiéndose tras su amo o cuidador; tampoco nervioso, mirando hacia los lados o hacia arriba con una expresión ansiosa o poniendo de manifiesto reacciones tensas ante sonidos o escenas extrañas. Igualmente, no ha de presentar síntoma alguno de languidez, pereza o falta manifiesta de interés por lo que ocurre a su alrededor. La ausencia de confianza respecto al medio circundante no es típico de un buen carácter; los casos de extrema timidez y de desequilibrio nervioso prestan al perro, algunas veces, un valor aparente pero totalmente irreal y lo convierte en un “mordedor por miedo”, lo cual supone que se lanza a una agresión no por cualquier razón justificable sino debido a que es aprensivo ante la proximidad de un desconocido. Esto es un defecto serio sometido a grave penalización.

En resumen: nunca debe olvidarse que el perro pastor ideal es un animal al que corresponde un cometido específico y que debe poseer un carácter incorruptible combinado con un cuerpo y un porte adecuados para la ardua labor que constituye su propósito primario. Todas sus cualidades deben ser consideradas con relación a su aportación a dicho cometido, y aun cuando no ha de permitirse compromiso alguno con relación a su potencialidad de trabajo, sin embargo debe poseer un elevado grado de belleza y nobleza.




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