Los insectos acuáticos: su ciclo de vida


Los insectos acuáticos, su ciclo de vida

Por regla general, los insectos acuáticos tienen un ciclo de vida que puede variar algo dependiendo de los órdenes. El insecto adulto hembra, después de haber sido fecundada por el macho, pone sus huevos en la superficie del agua, después muere y deriva siguiendo la corriente del agua; toma entonces el nombre de spent («agotado» en inglés). Los huevos caen al fondo y se transforman rápidamente en pequeñas larvas.

En mudas sucesivas repartidas a lo largo de un año, su tamaño aumenta para alcanzar el definitivo; son las larvas activas. En esta fase, el tórax se hincha y la larvaninfa llega a la superficie para nacer. En la superficie del agua se realiza la transformación. La funda ninfal o exuvia se abre para que aparezca el insecto. Es el estadio emergente.

El insecto recién nacido deriva en la superficie del agua durante un tiempo más o menos largo, con el fin de que sus alas se sequen, después vuela torpemente para ir a refugiarse en la vegetación de la ribera. Sus colores son todavía pálidos y deslucidos. Es un subimago. Es inmaduro y, por consiguiente, todavía no puede reproducirse.

En los insectos del orden de los tricópteros el estadio de subimago no existe, sin embargo, pasan por un estadio de pupa: se encierran en un capullo para metamorfosearse. Por lo que se refiere a los plecópteros pasan directamente del estadio de larva al de insecto maduro. Después de la última muda, el subimago de efémera se transforma en insecto adulto: es el estadio imago, o insecto perfecto (pues ha concluido!. El cuerpo es más fino, los colores son vivos y las alas cristalinas. Éste se apareará antes de morir, cerrándose el círculo. Los insectos acuáticos interesan más o menos al pescador con mosca dependiendo de su estadio de desarrollo.

Las larvas, al principio de su vida acuática, están todo el tiempo escondidas bajo las piedras del fondo del río, y no son accesibles para los peces. Es el único estadio de la vida del insecto que no es utilizado por el pescador para engañar a los peces.

La larva activa, como su nombre indica, está constantemente buscando comida, lo que la hace vulnerable. No duda en salir de su guarida, por lo que a veces es arrastrada por la corriente, haciendo las delicias de truchas y tímalos. La pesca con ninfa en el fondo es mortífera, pues una trucha apostada pero no necesariamente en actividad, raramente se resiste a este bocado providencial. Cuando nada funciona ésta es la técnica que hay que intentar.

Cuando la larva ninfa asciende a la superficie para eclosionar, se considera uno de los estadios más interesantes para el pescador de mosca. En efecto, la larva deriva un tiempo antes de alcanzar su objetivo, lo que la hace particularmente vulnerable a los peces. A partir de esta situación se os ofrecen dos técnicas:

  • La mosca ahogada, con un tren de tres moscas evolucionando en las capas superiores del agua.
  • La ninfa de agua llena o de superficie, con una imitación poco o nada lastrada.
  1. La emergente y el subimago son los estadios que más interesan a la trucha y, por lo tanto, al pescador. El insecto saliendo de su capullo, justo en el momento en el que alza el vuelo, pasa más o menos tiempo en la superficie del agua, y no puede escapar de los peces apostados en busca de su comida.
  2. El imago, o insecto perfecto, / pasa la mayor parte del tiempo fuera/ del alcance de la boca de los peces. Cuando la hembra pone sus huevos en la superficie, las truchas pueden adueñarse de ella.
  3. Los spents son los insectos muertos que flotan en la superficie, de los que las truchas literalmente se atiborran. Son poco utilizados por los pescadores, debido a su falta de visibilidad, son de una temible eficacia, sobre todo por la mañana temprano.



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