Los cebos naturales y artificiales para la pesca del siluro


Lombriz de tierra

Ha de ser grande y de notable vitalidad, dura y, sobre todo, hemos de procurar no matarla cuando la ensartemos en el anzuelo y, cuanto más pongamos, mejor. Las más adecuadas son las llamadas canadienses o siluros. Por sus buenos resultados, esta lombriz ha tomado la denominación de siluro en casi todas las tiendas de pesca.

Muchos pescadores ponen las lombrices en el anzuelo de tal manera que intentan esconderlo, clavándolo en el interior de su cuerpo alargado. Es un error. No debemos colocarlas así, ya que las matamos y luego, obviamente, no se mueven. Debemos ponerlas de forma que, solamente pinchándolas por uno de sus extremos, cuelguen del anzuelo y puedan moverse sin dificultad. El siluro nunca se percata de si hay anzuelo o no, pues más bien le da igual y casi seguro que no lo ve, ya que su campo de visión es prácticamente nulo.

Alburno o madrilla Es un ciprínido gregario y muy resistente a los cambios climáticos lo podemos encontrar en estas aguas sin ningún tipo de problema. Ayudados por un anzuelo de los números 16 o 18, una pequeña veleta y como cebo, asticot, sacaremos tantos como queramos. Buscad para ello zonas resguardadas del viento o lugares en los que la superficie no esté rizada. Cebad un poco sobre la superficie y podréis ver cómo se os acercan sin ningún problema.

Los mejores tamaños son de 12 a 15 centímetros. Dará mayor resultado si el anzuelo se lo clavamos en la cola, ya que lo mantendrá vivo. Tanto en la superficie como en el fondo, suelen sorprender los buenos resultados que da. Podemos llevarnos, además, alguna sorpresa agradable con la picada de cualquier lucioperca que esté en el lugar.

Anguila

Es uno de los mejores cebos para todo tipo de siluros, aunque el único problema es localizarlas. En el delta del Ebro, podemos conseguir buenos ejemplares de estos preciados serpentiformes en cualquier vivero del lugar. Usaremos piezas de 30 a 40 cm y, al igual que el alburno, debemos mantenerlas vivas. Con la ayuda de un paño seco, ya que nos será un poco complicado mantener la anguila en nuestras manos sin que se deslice, le clavaremos en la cola un anzuelo simple de la medida 4/0 o 12/0.

Hígado de pollo o de otros animales

El hígado siempre ha de ser fresco y nunca en proceso de descomposición. Muchos pescadores utilizan este cebo, pero se equivocan cuando no lo usan fresco. He comprobado que, cuando se usa en estado de descomposición, el siluro rechaza comerlo, si bien es cierto que su fuerte olor lo atrae.

También podemos utilizar pulmones de vaca o de oveja, que encontraremos en cualquier carnicería o casquería. Cortados en trozos pequeños, los ensartaremos en anzuelos triples del número 4/0 al 7/0 y siempre a fondo. Serán casi siempre ejemplares de pequeño tamaño los que nos puedan picar. Aunque no es un cebo muy apropiado, sí que resulta de fácil adquisición cuando no tenemos preparado nada mejor.

Carpín, carpa o barbo

En los sistemas de pesca más avanzados, se utilizan ejemplares de hasta dos kilos, pero desde la orilla no deben ser más grandes de unos 30 centímetros (350 gramos). Usaremos estos peces como cebo y seguro que obtendremos buenos resultados, pero siempre debemos utilizarlos vivos, ya que, si están muertos, su eficacia es casi nula.

Al clavarles los anzuelos, lo haremos siempre superficialmente, o sea, bajo la piel, y nunca a fondo. Aconsejo que uséis un anzuelo triple clavado en el lomo de forma muy suave o un anzuelo simple en la cola, clavado éste un poco más profundo, ya que, en esta parte del pez, no existen órganos vitales que puedan dañarle. Con estos extraordinarios ciprínidos, nos podemos encontrar con cualquier siluro de gran tamaño. Los tres son buenos cebos, y entre ellos destaca el barbo, por su excelente vitalidad.

Cucharillas ondulantes

Son posiblemente unos de los primeros señuelos artificiales que se conocen. En la península de Kola, hace 250 años, ya se utilizaban cucharillas de metal. Es muy importante que sean ondulantes, de gran tamaño y provistas de reflectantes. Existen en el mercado cucharillas con anzuelo triple y sencillo, pero yo recomiendo las que llevan el triple, ya que es evidente el porqué. No deben profundizar demasiado, pues el mayor éxito se obtiene a unos dos metros de profundidad como máximo.

Es muy importante, también, que estén provistas de un emerillón quitavueltas; en el caso de no llevarlo, debéis ponerlos vosotros mismos, escogiendo los de bolas. Sin duda, las cucharillas ondulantes son muy eficaces durante todo el año y sorprenden por sus buenos resultados. Además, son económicas y duraderas.

Otros vinilos

Son los que no imitan un pez, pero que se construyen con el objeto principal de producir, con su movimiento, la mayor vibración posible en el agua. Han de ser como mínimo de unos siete centímetros de perímetro y se utilizan del mismo modo que los otros peces de goma. Existen en el mercado señuelos de este tipo que imitan grandes lombrices, lagartijas, serpientes, ranas, ratones, etcétera. Los hay que, además de sus diversas peculiaridades, son flotantes y funcionan muy Bien al atardecer.




Califica este Artículo:
2.75 / 5 (4 votos)






2 Comentarios en Los cebos naturales y artificiales para la pesca del siluro

  1. kai Dice:

    eso es imposible, para que el siluro no traque el cebo hasta su estómago no tiene nada que ver con el cebo, hay que ajustar muy bien el plomo y la caña para que en cuando empiece a picar, no da cuenta y frenamos ruleta, aun así, muchas veces no son evitables.
    saludos

  2. Francisco MM Dice:

    ¿ como hacer para que el siluro no trague un cebo natural hasta el estómago?. compromete su vida si pretendemos devolverlo al agua ( que es lo normal)

    gracias

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *