Los “aires” de un poni


Los “aires” de un poni

El poni puede desplazarse adoptando unos aires que pueden ser naturales o adquiridos con un adiestramiento especial. Los aires naturales o clásicos son: el paso, el trote, el galope y el salto. Los aires adquiridos son: la ambladura y, en algunos casos, como por ejemplo los ponis irlandeses, el “tölt”. Los aires se distinguen en cortos o reunidos, largos o altos, de trabajo, rasantes, saltados, etc. El grado de esfuerzo cambia mucho según los aires. En general aumenta no de manera proporcional a la velocidad, sino según el cuadrado de la misma, de modo que el galope cansa mucho más que el trote, y este mucho más que el paso.

El paso es un aire caminado de cuatro tiempos. Ocurre cuando, por ejemplo, el caballo comienza con la extremidad anterior derecha, sigue con la posterior izquierda, luego la anterior izquierda y finalmente la posterior derecha, o sea diagonalmente.

El paso se divide en ordinario, corto y largo. En el ordinario el animal “pisa las huellas”, es decir que las huellas del cuarto posterior se superponen a las del anterior. En el corto no llega a cubrirse, y en el largo las huellas del cuarto posterior rebasan las del anterior, y entonces se suele decir que el animal «cubre las huellas». En general, la longitud del paso corresponde a la altura de la cruz del caballo, y la frecuencia es de unas sesenta veces por minuto.

El trote es un aire saltado de dos tiempos en el cual las extremidades se mueven de forma simultánea en diagonal y, entre dos apoyos, hay un período de suspensión durante el cual el caballo está completamente levantado del suelo. Es el aire por excelencia del caballo. La cadencia media se estima en 100 trancos de trote por minuto.

Los "aires" de un poni Poni

El trote se define como ordinario, cuando el caballo pisa sus huellas, corto cuando no llega, y largo cuando cubre sus huellas.

El galope es un aire saltado de tres tiempos en el que las extremidades se mueven de manera que los apoyos simultáneos de dos extremidades en diagonal se intercalan con los apoyos sucesivos del otro par diagonal.

Las extremidades se mueven del siguiente modo:

  • Primer tiempo: extremidad posterior izquierda
  • Segundo tiempo: par diagonal izquierdo
  • Tercer tiempo: extremidad anterior derecha.

A continuación, el cuerpo del animal se proyecta en el aire hasta el tranco siguiente.

La ambladura es un aire natural en el camello, en la jirafa, en el elefante y en otros cuadrúpedos. En algunos casos los ponis lo realizan de forma natural. Por ejemplo, en razas orientales e incluso entre los ponis sardos no es raro encontrar algunos que se desplacen en este aire. Se trata de un aire caminado de dos tiempos en el cual las extremidades de un mismo lado se mueven simultáneamente.

El tólt es un aire de cuatro tiempos de una comodidad extraordinaria, sin brusquedades y que no cansa al jinete. El tólt es una especialidad de los ponis islandeses.

El salto es un movimiento más o menos amplio mediante el cual el cuerpo se eleva bruscamente por efecto de la contracción rápida de las cuatro extremidades, sobre todo de las posteriores.

En el salto se observan tres tiempos: preparación, proyección o ejecución, y recepción.

Al llegar al obstáculo el poni se reúne, estira la cabeza y el cuello y se eleva por delante por el impulso de las extremidades anteriores. Las posteriores, a su vez, se extienden rápidamente y el cuerpo resulta proyectado hacia arriba y hacia delante. A continuación todas las extremidades se recogen para poder superar el obstáculo. Inmediatamente después comienza la bajada del cuerpo y las extreminades anteriores tocan el suelo, una después de la otra, con muy poco tiempo de diferencia. A continuación contactan las posteriores, igualmente una después de la otra, y los apoyos se suceden de manera que el peso del cuerpo del animal está sostenido dos veces por una sola extremidad, tres veces por dos de ellas y, fmalmente, por las dos posteriores, que terminan la fase de descenso. Con todo, el caballo se ve obligado todavía a dar algunos trancos más hacia delante antes de detenerse.

Es útil precisar que un aire se considera bello cuando:

  • El ritmo es regular
  • Las extremidades se mueven paralelamente al plano medio del cuerpo
  • Los movimientos son decididos, rápidos y elásticos
  • Todas las articulaciones participan con normalidad en los movimientos
  • Las oscilaciones laterales del tronco, así como de la cabeza y cuello, se producen en su medida justa.

Cuando una o más de las condiciones señaladas no se cumplen se producen diferentes inconvenientes en la ejecución de los aires. Algunos de los principales defectos son:

Elevaciones excesivas al trote: Son las que realiza un animal que levanta exageradamente las extremidades anteriores. No se debe confundir este defecto con «alargar», que es el aire característico de los caballos con un aparato locomotor muy bien dotado, ya que, aun siendo un trote alto, las oscilaciones de las extremidades se realizan hasta el final de la extensión.

Poni que se arrastra: Cuando los cascos se desplazan demasiado cerca del suelo, de modo que si el terreno es desigual es fácil que se produzcan caídas.

Poni que campanea: Cuando los extremos de las extremidades, especialmente de las anteriores, describen una especie de arco hacia fuera. Es un defecto de los ponis estevados o cerrados de manos, y de los que los tienen grandes y planos. Este movimiento resta elegancia al aire.

Poni que cruza las manos: Cuando las extremidades que están levantadas, al realizar la progresión, efectúan un movimiento lateral muy exagerado, de modo que cruzan la línea de la extremidad apoyada, ya sea delantera o trasera, pero por lo general sin llegar a tocarse. Se trata de un defecto grave porque el animal puede caerse fácilmente.

Poni que se balancea: Es el que presenta un movimiento lateral muy acusado.

Poni que forja: Ocurre cuando, al paso o al trote, se oye un ruido metálico muy característico producido por el contacto del pie con la herradura de la mano de su mismo lado. Aparte de una posible malformación, las causas de este defecto pueden ser la debilidad o la fatiga o, a veces también, la posición del jinete demasiado adelantada.

Poni que se golpea: Cuando una pata levantada golpea el casco de la extremidad del mismo lado que está en apoyo. Según el grado de intensidad del contacto se expresa en uno o en otro término: así se dice que el animal «se roza», si el contacto contra la pata en apoyo es leve; que «se toca», si el contacto produce dolor pero sin llegar a causar lesiones en la piel; que realmente «se alcanza», si el contacto es tan intenso que poco a poco ocasiona una herida por contusión; que «se alcanza por ambos lados», si un miembro produce y recibe alternativamente el golpe.

La zona afectada por este contacto defectuoso suele ser la cara interna del menudillo, pero también puede producirse el golpe más arriba o más abajo según el aire sea más o menos alto. Los ponis se alcanzan con más frecuencia las extremidades traseras, ya que generalmente estas suelen tener una separación menor que las del cuarto anterior. Un poni puede alcanzarse por varios motivos. A veces por estar mal herrado o porque está cansado. Sin embargo, puede haber otras causas: conformación defectuosa, aplomos incorrectos, cascos grandes, palmas planas, etcétera. El aire también puede influir, y así hay grandes trotadores cuyas extremidades tienen poquísimo desplazamiento lateral y que se alcanzan con facilidad.

Poni que rasga: Cuando realiza un movimiento anómalo en el momento de la flexión de los miembros que tenga levantados. Este fenómeno es más frecuente en el cuarto posterior que en el anterior. Este movimiento consiste en levantar el pie y, de manera involuntaria, alzarlo más de la cuenta y con brusquedad debido al predominio de la fuerza de los músculos flexores. Hay quien erróneamente clasifica este defecto como un tipo de cojera.

Poni que trota en extensión del tren anterior: Ocurre cuando un poni extiende completamente toda la extremidad antes de que la mano se apoye en el suelo. Un trote con esta característica resulta de una gran elegancia.

Poni que realiza trote-galope: Consiste en una irregularidad del trote más veloz, en el cual el poni trota con el cuarto anterior y galopa con el posterior. Es un caso que se presenta con frecuencia y que no está admitido por los jueces en las carreras. Se observa en caballos muy cansados, cuando la velocidad del trote alcanza su límite y el poni está a punto de pasar al galope.

Poni que galopa con las manos y trota con los pies: Este es el aire más defectuoso de todos. Se observa en ponis muy viejos o víctimas de un fuerte cansancio que al querer galopar, sólo consiguen hacerlo con el tren delantero pero no son capaces de dar el impulso necesario con el corvejón para alcanzar el galope.




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