La salud del perro cachorro Pastor Alemán


La salud del perro cachorro Pastor Alemán

Permítaseme dejar algo bien claro al principio de este capítulo; no somos veterinarios y, por tanto, no somos capaces de cuidar a nuestro cachorro, si está enfermo, en grado mayor del que, como hombre de la calle que somos, podemos ayudar a nuestro hijo cuando está en una situación similar. Sin embargo, son muchas las formas a través de las cuales podemos ayudar a nuestro cachorro a mantener su salud, y es por ello importante el que estemos familiarizados con los síntomas de la enfermedad y de una salud quebrantada al objeto de que el tratamiento pueda comenzar en el momento oportuno.

Las pulgas y los piojos pueden difundir huevos de lombriz, enfermedades cutáneas y hacer que nuestro cachorro se vuelva anémico. Las garrapatas son una molestia, en muchos aspectos, para los perros y los cachorros. Espolvoreemos, pues, nuestro cachorro con un buen preparado contra pulgas, garrapatas y piojos o utilicemos un buen pulverizador.

Los hidrocarbonos dorados (DDT, clordane, dieldrin, etc.) y el malation (u otras substancias orgánicas fosforíferas) son de acción duradera y excelentes. Los ácaros causan sarna (demodéctica o roja, y sarcóptica o blanca) e infección en las orejas (generalmente conocida como gangrena). Los ácaros de la sarna causan caída del pelo, enrojecimiento de la piel e irritación. El pelo cae dejando espacios totalmente carentes de él. Los ácaros en las orejas hacen que el perro agite su cabeza y se rasque con cuidado en el lugar de la infección. Se forma, en este caso, una cera quebradiza en el interior de la oreja que desprende un claro olor. Cualquiera de estas tres situaciones debe ser objeto de tratamiento por un veterinario.

La invasión interna de parásitos sigue siendo, todavía, una causa importante de preocupación para los propietarios de perros y cachorros. Un análisis de los excrementos siempre es necesario para determinar la clase de lombrices presentes y la medicina específica a emplear para librarse de ellas.

Las conocidas como lombrices redondas son las más corrientes entre las que cabe hallar en los cachorros. La hinchazón de barriga, la tos y el desmedramiento constituyen los síntomas. Con frecuencia, pueden verse estas lombrices de un blanco amarillento, que tienen forma de lombriz de jardín, en los excrementos del cachorro. De hecho, existen muchas especies diferentes que pueden causar la muerte a nuestro cachorro a través de las toxinas que desprenden dentro de él y de la presencia de sus larvas en órganos importantes del cuerpo del animal.

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17a. Cos­tilla flotante (no unida por cartílago costal al esternón).

  1. Cráneo (calavera).
  2. Cavidad orbital.
  3. Hueso nasal.
  4. Man­díbula (maxilar).
  5. Cóndilo.
  6. Escápula (omoplato, incluida la espina dorsal y el acromion de la escápula).
  7. Prosternón.
  8. Húmero (brazo).
  9. Radio (hueso del antebrazo delantero, véase cúbito).
  10. Carpo (articulación de la cuartilla. Compren­de siete huesos).
  11. Metacarpo (cuartilla. Comprende cinco huesos).
  12. Falanges (dedos).
  13. Pisiforme (hueso carpal acce­sorio).
  14. Cúbito.
  15. Esternón.
  16. Cartílago costal (sección inferior y cartilaginosa de las costillas).
  17. Costillar.
  18. Rótula (articulación de la rodilla).
  19. Tibia (con el peroné forman la canilla).
  20. Tarso (comprende siete huesos).
  21. Me­tatarso (comprende cinco huesos).
  22. Falanges (dedos del pie posterior).
  23. Os calcis (articulación del jarrete).
  24. Peroné.
  25. Fémur (hueso de la cadera).
  26. Vértebras coxiales (huesos de la cola); el número varía, siendo de 18 a 23 lo normal.
  27. Pubis.
  28. Hueso entero de la pelvis (pubis, íleon, isquion).
  29. Cabeza del fémur.
  30. Isquion.
  31. Vértebras sacras (com­prende cinco vértebras agrupadas).
  32. Ileon.
  33. Vértebra lumbar.
  34. Vértebra torácica (dorsal, con proceso espinal o cruz).
  35. Vértebra cervical (huesos del cuello).
  36. Occipucio.

Existen muchas medicinas que cabe emplear para librar a nuestro cachorro de estas plagas mortales, incluido el Nbutylchloride, el tetracloretileno y las piperazinas; siendo estas últimas más fáciles de emplear y menos peligrosas que la mayoría de las demás. A las dos primeras medicinas mencionadas debe añadirse el tolcueno para la eliminación de lombrices tipo cayado. El disofenol, en inyección subcutánea, es la forma de tratamiento más moderna y más efectiva contra esta lombriz.

Las cápsulas de Vermiplex (nueva formulación) son un específico muy efectivo para la eliminación de lombrices redondas, tipo cayado y planas. Si la infestación ha sido anormalmente fuerte puede resultar necesaria una transfusión para una recuperación rápida. Añadamos hígado, carne cruda y tónicos a base de hierro a la dieta de la víctima de Iombrices tipo cayado. Las lombrices tipo látigo son un factor coadyuvante muy concreto en la disminución de la resistencia del cachorro a los embates de otras infecciones. La mayoría de las medicinas contra las lombrices que se utilizan para otros tipos, también son efectivas contra éstas. No obstante, algunas invaden el intestino ciego y son difíciles entonces de alcanzar. La phtalofina, administrada ya sea en forma de tabletas orales o de inyección intravenosa, constituye un medio efectivo de erradicación de estas diminutas lombrices.

Las lombrices tipo cinta y las de tipo acorazonado son otros dos parásitos que causan tremendos daños y la muerte de los cachorros a menos que se eliminen con rapidez. Las primeras sucumben al arecoleno, y las segundas cabe tratarlas con una amplia gama de fármacos incluidos los a base de arsénico, los compuestos de antimonio y el caracido.

Estas lombrices son peligrosas y no deben tratarse con sistemas caseros. Debe efectuarse, por tanto, un examen de los excrementos para la debida identificación y el uso correcto de fármacos para, conseguir su expulsión. Por regla general son necesarias dos series de tratamientos, ya que los huevos que todavía permanecen en el animal después de administrar la correspondiente medicina pueden completar su ciclo y dar lugar al mismo problema una vez más. También será necesario un suplemento alimenticio para fortalecer al cachorro víctima de parásitos internos. Otra enfermedad, la coccidiosis, causada por un diminuto protozoo, es también muy peligrosa para los cachorros. Un caso agudo a menudo resulta fatal. Unas deposiciones fluidas y sanguinolentas, así como un desmedramiento general, suponen un indicio de la presencia de esta enfermedad.

La razón por la cual la coccidiosis es tan peligrosa cabe encontrarla en el hecho de que el cachorro se infecta una y otra vez. Un saneamiento estricto y un tratamiento de apoyo mediante una buena alimentación compuesta de grasas, leche, cenizas de huesos y caopectato, con un complemento de dextrosa y calcio, resultan importantes y necesarios. El nitroforazon, administrado cada 8 horas durante 10 días o más, resulta excelente, y la evidencia clínica fragmentaria parece indicar que el sulfametazin puede prestar cierto control sobre la coccidiosis canina.

Las enfermedades cutáneas, aparte las causadas por ácaros de la sarna, son los eccemas y las lombrices tipo anillado. Estas derivan de una infección por hongos y es contagiosa para los humanos (el pie de atleta no es más que una infección de este tipo). En los cachorros esta lombriz generalmente se traduce en un sector redondo u ovalado del cual ha caído el velo. La glicerina iodizada o un fungicida interno, tal como el girseofulvin, constituyen curas definidas para esta enfermedad. De aparición reciente es un nuevo fármaco que retrasa la propagación del hongo y lo combate. Es un fungicida de aplicación local llamado Tinactin, incoloro, inodoro, no mancha y líquido que parece ser igualmente efectivo contra casi cualquier forma de infección por hongos.

La denominación “eccema” cubre una multitud de enfermedades de la piel, de las cuales existen formas secas y húmedas. Ambas formas sin embargo provocan, aparte irritación y escozor, una pérdida de pelo en el punto donde 3e produce. Los eccemas probablemente tienen su origen en diversos hongos y bacterias y se ven agravados por factores alérgicos provocados por las pulgas y por traumas autoinducidos. Una fricción general y suave, valiéndose de una medicación líquida específica combinada con la aplicación de un buen remedio cutáneo que contenga un fungicida, es la forma mejor de poner bajo control estas enfermedades. Nuestro veterinario puede asimismo utilizar inyectables o medicinas antiinflamatorias orales para un tratamiento suplementario.

Nuestro cachorro puede presentar en su abdomen o en sus párpados, patas y hocico pequeñas erupciones que vienen causadas por una infección bacteriana de las glándulas epidérmicas y los folículos capilares. Lavemos los sectores afectados con alcohol o esencia de hamamelis y apliquémosles una loción o unos polvos cicatrizantes. Si la erupción continúa pueden resultar necesarios unos antibióticos específicos.

Las condiciones de deficiencia vienen causadas por una carencia de los elementos dietéticos necesarios en los alimentos o bien por alguna enfermedad que impiden al cachorro aprovechar en forma plena los necesarios ingredientes que se le proporcionan. La anemia, el raquitismo, etc. son enfermedades de deficiencia y, como ocurre en todas ellas, se caracterizan por desmedramiento en una o más fases. La curación es simple; proporcionemos los necesarios factores alimenticios que faltan en la dieta.

En el grupo de enfermedades bacterianas encontramos muchas de tipo peligroso cuyo nivel de mortalidad es elevado. En estos casos el tratamiento oportuno debe dejarse en manos de nuestro veterinario. La leptospirosis, el tétanos, la neumonía, la tonsilitis, etc. son todas ellas dolencias que pertenecen a esta categoría. La leptospirosis, que se propaga a través de las ratas y de la orina de perros infectados, puede causar graves daños a los riñones del animal afectado. Se emplean vacunas como medida preventiva. El tétanos es producido por bacterias altamente venenosas cuyos efectos se caracterizan por agarrotamiento de los maxilares. Cuando se producen heridas profundas, éstas deben ser ampliamente desinfectadas y es preciso administrar una vacuna antitoxina al cachorro.

La inflamación de las amígdalas puede tener un origen bacteriano o vírico. No es una enfermedad grave en sí pero, a menudo, es un síntoma de otras dolencias. Algunas veces puede convertirse en crónica, siendo frecuente el que persista, durante varios meses, una infección de bajo nivel. Los síntomas de la tonsilitis son unas amígdalas, hinchadas y enrojecidas, escaso apetito, vómitos y lagrimeo. La enfermedad a menudo sigue su curso durante cinco o siete días. En su tratamiento se ha utilizado, con éxito, penicilina, aureomicina, terramicina, cloromicetina, etc.

La neumonía afecta los pulmones y sus síntomas son un desmedramiento general y una respiración superficial y rápida. El tratamiento general es el de antibióticos y sulfamidas, combinados con buenas prendas de abrigo. Procede señalar que los animales pueden alcanzar inmunidad contra la clase particular de neumonía de la cual se han recuperado.

Las temibles enfermedades víricas son causadas por los organismos más pequeños que el hombre conoce. Viven en las células y, con frecuencia, atacan los tejidos nerviosos. Las infecciones bacterianas de carácter secundario causan complicaciones y se tratan con varios de los conocidos como “medicamentos milagrosos”. Cuidar debidamente el animal enfermo es importante.

La rabia, el moquillo y la hepatitis infecciosa son enfermedades víricas y todo cachorro debería ser, de hecho es imprescindible que sea, inmunizado contra ellas. Son diversos los métodos de inmunización que se han desarrollado a tal fin, combinando varias vacunas en una sola. La actitud juiciosa que conviene adoptar es consultar nuestro veterinario y dejar que prepare un programa de inmunización para nuestro cachorro. Las nuevas vacunas ofrecen una protección combinada contra el moquillo, la hepatitis y la leptospirosis, debiendo destacar que si bien se creyó, en algunos casos, que la inmunidad era para toda la vida, estudios recientes parecen indicar que para conseguirla en forma plena es preciso aplicar una dosis de recuerdo cada seis meses o un año.

La hinchazón o entumecimiento no es tan frecuente en los perros pastores alemanes como en otras razas. Existen dos clases de ella; la simple (dilatación) y la torsión gástrica. El tipo citado en primer lugar puede ser tratado en forma breve, como se indica en el gráfico de primeras curas. El segundo, o sea la torsión gástrica, se llama también “estómago retorcido” debido a que puede girar 180 grados, lo cual provoca su bloqueo. En tales casos solamente puede salvar el animal una intervención quirúrgica pero incluso entonces la prognosis es grave. Las drogas parasimpatomiméticas y el entubado gástrico se demuestran particularmente útiles para una simple hinchazón.

En este momento la mejor droga parece ser el Coecolysin, importada de Alemania Occidental. Las inyecciones para combatir el moquillo, etc. deben iniciarse cuando el cachorro tiene 9 semanas; con ello un 85 % quedará inmunizado. Conviene señalar que las vacunas no afectan los tejidos ni tampoco causan efectos negativos a los demás perros que entran en contacto con el animal vacunado.

Las convulsiones o espasmos en los cachorros son síntomas de enfermedad más bien que ésta en sí. Debemos consultar a nuestro veterinario. También la diarrea puede incluirse en esta categoría como síntoma antes que corno enfermedad. Si solamente se trata de una simple alteración intestinal debe administrarse un producto estabilizador, tal como Kaopectate junto con arroz hervido, huevos duros, ceniza de hueso, pan molido y galletas para perro. Suprimamos el agua y sustituyámosla por jarabe de maíz disuelto en leche hervida para impedir la deshidratación.

El estreñimiento viene causado, generalmente, por la dieta. Introduzcamos pues elementos laxantes en ella, tales como tomates, guisados, mantequilla, suero, salvado, etc. añadiendo un poco de algo suave, tal como leche de magnesia. Si nuestro cachorro sufre la picadura de una avispa podemos proporcionar rápido alivio al pobre animal y una reducción de la consiguiente hinchazón aplicando inmediatamente vinagre y compresas frías al sector afectado. El ácido en el aguijón de la avispa queda neutralizado con el ácido acético en el vinagre. Cabe aplicar después levadura para una recuperación más completa. Si la hinchazón persiste y el perro siente malestar o sufre dolor, llevémoslo al veterinario inmediatamente.

Para administrar medicinas líquidas hagamos que el cachorro se siente, levantemos su cabeza y encontraremos una cavidad en el ángulo de su boca. Mantengamos esta cavidad abierta e introduzcamos la medicina en ella. Utilizar una botella pequeña como vehículo de dosificación hace esta labor más fácil. Para administrar píldoras deberemos levantar de nuevo la cabeza del paciente y, ejerciendo presión sobre las mejillas del cachorro justamente detrás del borde de los labios donde los dientes convergen en el interior de la boca, obliguemos a que abra ésta.

Introduzcamos las píldoras en la garganta lo más profundamente posible, utilizando para ello el extremo que sirve para borrar de un lápiz si es necesario, luego cerremos la boca rápidamente y mantengámosla así firmemente pero no demasiado. Cuando el extremo de la lengua emerge desde la parte frontal de la boca del cachorro sabremos que las píldoras han sido tragadas.
Puede utilizarse un termómetro rectal de tipo ordinario para tomar la temperatura de nuestro perro. La flecha que señala la temperatura normal en un ser humano, o sea 37° C, debe ser ignorada pues la de un cachorro varía entre 38,5° y 38,8° C, y algunas veces más alta si el animal se encuentra excitado. La temperatura normal para un perro adulto es de 38,3° C.
Al aplicar un ungüento al ojo, simplemente tiremos del párpado inferior hacia abajo e introduzcamos una pequeña cantidad de ungüento en la cavidad que así se forma.

Si nuestro cachorro resulta herido de consideración, atemos una correa a su collar y llevémoslo al veterinario lo más rápidamente que podamos. Una acción rápida por nuestra parte y la del veterinario puede salvar la vida del cachorro que ha pasado a convertirse en parte importante de nuestra vida.




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