La salud del Labrador Retriever


Conocemos a nuestros animales de compañía, su comportamiento y sus costumbres, por tanto sabemos reconocer cuándo nuestro Labrador no se encuentra bien. Los signos de enfermedad pueden ser muy obvios o muy sutiles. Como cualquier madre puede corroborar, el diagnóstico y el tratamiento de una enfermedad requiere sentido común y saber cuándo se han de utilizar remedios caseros y cuándo llamar al médico… o al veterinario, según el caso.

Su veterinario, como ya sabe, es el mejor amigo de su Labrador Retriever, después de usted. Vale la pena ser exigente a la hora de elegir su veterinario. Consulte con sus amigos que tengan perros. Visite a más de un veterinario antes de hacer su elección definitiva. Fíese de su intuición. Seleccione a uno inteligente y atento, que conozca a los Labradores y le gusten.

El acicalado influye en la buena salud. El pelaje del Labrador es doble y de longitud media. La densa capa exterior mejora con un cepillado regular para mantener su apariencia limpia y brillante. El cepillado estimula los aceites naturales de la capa y también elimina los pelos muertos. Los Labrador Retriever mudan cada temporada, lo cual significa que su subcapa (un pelo suave y blanco) es expulsada por la nueva capa. Un cepillo con cerdas de tipo medio es todo lo que se necesita para asear a esta preciosa raza de perros.

Los sacos anales, algunas veces denominados glándulas anales, están localizados en la musculatura del esñnter anal, uno a cada lado.

Cada uno vacía en el recto a través de un pequeño conducto. Ocasionalmente su secreción se vuelve espesa y se acumula, de forma que se pueden apreciar dichas estructuras desde el exterior. Si su Labrador Retriever arrastra el tercio posterior por el suelo, o se lame la zona anal, puede que sea necesario vaciar las glándulas anales. La forma de vaciarlas es sujetando la cola y hacer presión adentro y hacia el ano. Las secreciones de los sacos anales son característicamente malolientes, y si no se tiene cuidado, podría ser salpicado. Los veterinarios suelen hacerse cargo de vaciarlas durante las visitas regulares y demostrar la forma más limpia de hacerlo.

Muchos Labradores están predispuestos a sufrir ciertas alteraciones congénitas y hereditarias, como es la displasia de cadera, un problema frecuente en las puras razas de perros con muy pocas excepciones. Desgraciadamente, los Labradores padecen en un alto porcentaje de displasia de cadera a pesar de los esfuerzos de muchos conscientes criadores. Esto es debido a la creciente popularidad y la reproducción despreocupada que rodea la procreación de esta popular raza. Los nuevos propietarios deben insistir en los certificados como que están libres de displasia.

Como la displasia de cadera es hereditaria, es necesario saber que los padres y abuelos de su cachorro tenían unas caderas correctas o perfectas. Los perros displásticos sufren de unas malformadas articulaciones en las caderas que se volverán artríticas y dolorosas obstaculizando la capacidad de trabajo, sus movimientos como perro de concurso y por tanto de su felicidad como activo animal de compañía.
Recientemente se han dado más casos de displasia de codo por lo que se aconsejan estudios radiológicos. Perros jóvenes muestran signos de codos ligeramente rotados cuando caminan o corren, lo que puede indicar una displasia de codo incipiente.

La osteocondritis disecante afecta a los huesos de muchas razas grandes, y por tanto aunque otras muchas razas son propensas, el Labrador Retriever ha sido víctima en muchas ocasiones. La panosteítis,
que afecta a la producción del hueso, así como la osteodistrofia hipertrófica y la miastenia gravis también son descritas como enfermedades potenciales en el Labrador Retriever.

Otras alteraciones, las oculares, son otra preocupación para los criadores de Labrador Retriever: pannus, cataratas, displasia de retina y atrofia progresiva de retina. El estudio de enfermedades oculares han sido priorizadas. Las cataratas bilaterales son mucho más frecuentes, y la displasia de retina, más común que la atrofia progresiva de retina, es una enfermedad hereditaria que reduce de forma importante la visión del perro. El entropión y ectropión, afectación de los párpados, son frecuentes en el Labrador Retriever así como la distiquiasis (pestañas extra). Todo ello puede ser corregido mediante cirugía, aunque impide su presentación en concursos de exhibición.

La enfermedad de Von Willebrand, problema de hemorragias y, la hemofilia A son dos enfermedades que afectan a muchas razas de perros y el Labrador no queda excluido.

Ciertas enfermedades cardíacas, como la persistencia del ductus arterioso y la del arco aórtico derecho, son enfermedades a tener en cuenta en el Labrador Retriever aunque no siempre se detectan. Más frecuente en los Labradores es la estenosis aórtica subvalvular manifiesta como soplo cardíaco. Se considera como hereditaria y los perros afectados no deberían ser aptos para reproducción.

La epilepsia, posiblemente hereditaria ligada a un fallo en la recepción de estímulos por parte del cerebro, presente en muchas razas puede afectar también al Labrador Retriever. Los perros afectados muestran signos de convulsiones leves que aparecen entre los seis meses y los tres años de edad. Aunque incurable, las convulsiones deben ser controladas con medicación.

El hipotiroidismo (funcionamiento incorrecto de la glándula tiroidea) puede estar ligada a muchos síntomas en el Labrador, como obesidad, aletargamiento, y alteraciones en la reproducción. La administración de suplemento de tiroides puede disminuir los problemas, aunque se aconseja que estos perros no se dediquen a reproducción.

Los cuidados son fundamentales

A pesar de esta larga lista de problemas potenciales, un buen Labrador es un animal de compañía sano y de larga vida. Un cuidado adecuado y buena educación pueden ayudar al propietario a promover la salud y la longevidad de sus perros. La mayoría de los criadores desaconsejan alimentar una sola vez al Labrador debido al riesgo de torsión de estómago, la rotación del estómago que causa un aumento de la formación gas en el estómago y su posterior dilatación adoptando el aspecto de globo.

Evitando la realización de un ejercicio extenuante y la ingestión de grandes cantidades de agua pueden ayudar a la no aparición de la torsión de estómago así como proporcionar dos comidas poco voluminosas en vez de una importante. Una buena marca comercial de pienso es la mejor recomendación para conseguir una dieta equilibrada.

Para el mantenimiento de la salud de su perro, los propietarios deben vacunarlos regularmente. Su veterinario puede recomendar una pauta de vacunación apropiada para su perro, teniendo en cuenta los factores de clima y geografía. Las vacunas básicas que protegen a su perro son: parvovirus, moquillo, hepatitis, leptospirosis, adenovirus, parainfluenza, coronavirus, bordetella, traqueobronquitis (la tos de las perreras), enfermedad de Lyme y la rabia.

La parvovirosis es una enfermedad altamente contagiosa, específica de los perros, reconocida en 1978. Localizado en el intestino delgado, el parvovirus afecta al estómago y los signos clínicos son diarreas y vómitos (con sangre). Aunque el perro puede contagiar a otros perros a los tres días de la infección, los principales signos de aletargamiento y depresión, no los manifiestan hasta los cuatro o siete días.

Cuando afecta a cachorros de menos de cuatro semanas de edad, los músculos cardíacos pueden quedar afectados. Cuando el corazón está afectado, los cachorros manifiestan problemas respiratorios, lagrimeo y presencia de espuma por la nariz y boca.

El moquillo, parecido al sarampión humano, es un virus que se propaga por el aire y se extiende por la sangre hasta alcanzar el sistema nervioso y los tejidos epiteliales. Los perros jóvenes o con un débil sistema inmunitario pueden manifestar una encefalomielitis (enfermedad del cerebro) debido a la infección por el virus del moquillo. Estos perros presentan convulsiones, debilidad generalizada y rigidez así como un endurecimiento de las almohadillas plantares (hardpad). Como el moquillo es básicamente incurable, se aconseja la prevención mediante la vacunación. Los cachorros deberán ser vacunados entre las seis y ocho semanas de edad, revacunándose a las diez o doce semanas. Cachorros de más edad (de 16 semanas o más) que todavía no hayan sido vacunados deberán recibir dos vacunas a intervalos de tres o cuatro semanas.

La hepatitis afecta principalmente al hígado y es causado por el adenovirus canino tipo I. Altamente contagioso, afecta a perros de entre nueve y doce meses de edad. Inicialmente el virus se localiza en las tonsilas del perro y posteriormente se dispersa por el hígado, riñón y ojos. Normalmente, el sistema inmunitario del perro es capaz de combatir a este virus. La hepatitis infecciosa canina afecta a perros cuyo sistema inmunitario no puede enfrentarse a este adenovirus. Presentan fiebre, dolor abdominal, enrojecimiento de las membranas mucosas y encías, pudiendo llegar al coma y convulsiones. La prevención se consigue sólo con la vacunación entre las ocho y diez semanas de edad y después revacunar a las tres o cuatro semanas más tarde. Después anualmente.

La leptospirosis es una enfermedad bacteriana, diseminada normalmente por los roedores. Los organismos responsables de la leptospirosis entran a través de las membranas mucosas hasta órganos vitales mediante el torrente circulatorio. Se contagia por la orina de los perros. La leptospirosis no afecta a los cachorros tanto como las virosis; su distribución suele ser regional y depende del estado del sistema inmunitario del perro. Casos moderados presentan fiebre, inapetencia, vómitos, deshidratación, hemorragia, y enfermedades renales y oculares.

La bordetella, normalmente conocida como tos canina, causa una persistente tos seca y es contagiosa. La bordetella implica un virus y una bacteria: el virus de la parainfluenza es el más frecuente; la Bordetella bronchiseptica es la bacteria. Menos del 20 % presentan bronquitis y neumonía y la mayoría de los perros se recuperan entre una y cuatro semanas después. Algunos medicamentos pueden paliar la tos seca pero ninguno puede curar la enfermedad antes de que siga su curso. La vacunación no puede garantizar su prevención, pero detiene a los virus más comunes responsables de la misma.

La enfermedad de Lyme (también denominada borreliosis) , aunque conocida desde hace décadas, fue diagnosticada por primera vez en un perro en 1984. La enfermedad de Lyme puede afectar también a gatos, ganado vacuno y a caballos, aunque concretamente a personas. La enfermedad es transmitida por dos tipos de garrapatas portadoras del microrganismo: Borrelia burgdorferí: la garrapata del ciervo (Ixodes scapularis) y la garrapata de patas negras (Ixodes pacificus), la última afecta primordialmente a los reptiles. En Europa, Ixodes ricinus, es la responsable de la propagación de la enfermedad de Lyme.

Se manifiesta con cojeras, fiebre, tumefacción articular, inapetencia y aletargamiento. La eliminación de las garrapatas del pelo de los perros puede disminuir la probabilidad de contraer la enfermedad de Lyme, aunque no tanto como evitar pasear por zonas boscosas donde es más probable que contraiga las garrapatas. Existe una vacuna aunque no se ha demostrado que proteja a los perros de todas las cepas del microorganismo que causa la enfermedad.

La rabia se contagia a perros y personas a través de los animales salvajes: en Norteamérica, a través de la mofeta, el zorro y el mapache; el murciélago no es tan responsable como se creía antes. Por otro lado, la imagen de un perro rabioso, sacando espuma por la boca con los pelos erizados, no es la imagen más verídica. Un perro rabioso tiene dificultad en tragar, exceso de salivación, con episodios de debilidad y parálisis. Antes de que el perro alcance su estadio final, puede manifestar ansiedad, cambios de personalidad, irritabilidad y más agresividad de lo normal. Se aconseja la vacunación de todos los animales, ya que manipular a un perro rabioso es muy peligroso y normalmente son eutanasiados.

Los cachorros suelen ser vacunados, normalmente a las doce semanas de edad y después anualmente. Aunque la rabia está en declive en todo el mundo, cada año mueren muchos seres humanos por incidentes relacionados con la rabia.

Cuidado con los parásitos

Los parásitos han estado relacionados con los animales de compañía desde hace siglos. A pesar de los modernos esfuerzos, las pulgas todavía complican la existencia de nuestros animales y a nosotros mismos. Los perros se rascan, y las pulgas pueden convertir al perro más feliz en un completo miserable. La pérdida de pelo y el constante mordisqueo y rascado de ellos mismos es alguno de los problemas; además de la transmisión de tenias y el prurito de toda la familia durante los meses de verano. Existe uná amplia gama de productos en las tiendas especializadas para controlar y eliminar las pulgas, y su veterinario seguramente le hará las recomendaciones oportunas. Pulverizadores, polvos, collares, baños, son útiles para combatir las pulgas desde el exterior; gotas y tabletas desde el interior. Comente las posibilidades con su veterinario. No todos los productos puede ser utilizados concomitantemente, y algún perro puede ser más sensible que otro a ciertos productos.

Los lugares que frecuenta su animal deben ser desinsectados así como el propio perro. Una infestación importante puede exigir un tratamiento múltiple.

Controle cuidadosamente a su perro y revise regularmente su pelaje en busca de garrapatas. Aunque las pulgas pueden cogerse en cualquier sitio, las garrapatas son frecuentes de zonas con arbustos, árboles, campos o césped (como en los campos donde suelen organizarse concursos de obediencia y exhibiciones). Los perros activos, cazadores atléticos son más propensos a presentar, garrapatas aunque cualquier perro que pase puede ser un buen candidato. Recuerde que la enfermedad de Lyme se transmite por garrapatas.

Los parásitos internos, gusanos (lombrices), son potencialmente peligrosos para perros y personas. Los ascárides, las Diarias, tenias, anquilostomas son un problema importante. La desparasitación empieza a las dos o tres semanas de edad y continúa hasta los tres meses de edad. Es importante el adecuado cuidado higiénico del entorno y evitar la contaminación con huevos de estos parásitos. Los veterinarios recomiendan las medidas preventivas frente al parásito del corazón (filarias) aunque hay alguna reticencia a la introducción de tóxicos en el organismo de nuestro perro. Estos preparados diarios o mensuales también ayudan a la regulación de muchos otros parásitos. Comente la pauta de desparasitación con su veterinario. Los ascárides (o lombrices redondas) son una gran amenaza para los perros y las personas.

Se hallan en el intestino de los perros y pueden transmitirse a las personas a través de la ingestión de productos contaminados con heces. La infestación por ascárides puede prevenirse no paseando por zonas con mucha afluencia de perros, eliminando los excrementos y llevándolos de forma responsable (por ley, en muchos países es obligatorio llevar a los perros atados). La madre puede pasar los ascárides a su camada por lo que es importante tratar a la madre y a los cachorros aunque los análisis fueran negativos antes del parto.

Los anquilostomas, al igual que los ascárides también son un peligro para los perros y las personas. El párasito, cuyo nombre científico es Ancylostoma caninum causa en las personas la enfermedad de la larva migrans. Sus huevos salen al exterior con las heces e infestan zonas arenosas, con sombra. La larva penetra la piel del perro, y éste queda infectado. Cuando son ingeridos, llegan al intestino, pulmón, tráquea y todo el sistema digestivo. Estos perros sufren de anemia y pérdida de importantes cantidades de sangre en los puntos donde se anclan los parásitos, intestino, etc.

Aunque no es frecuente su transmisión al hombre, la trichuriasis es una de las causas más frecuentes de parasitosis en EE.UU. Este parásito alargado afecta a los intestinos del perro, donde se establece y causa dolor, cólico y diarreas. A menos que se identifique en las heces, son difíciles de diagnosticar. Las formas adultas se eliminan de forma más consistente que las larvas, además que muestran un ciclo de vida poco corriente. Un cuidado correcto de los jardines es importante para evitar la infestación por estos parásitos dañinos.

Las tenias son transportadas por las pulgas y entran en el perro cuando éste ingiere las pulgas. Las personas podemos adquirir estas tenias de la misma manera, aunque somos menos propensos a tragarlas. Estudios recientes han mostrado que ciertos roedores y otros animales salvajes han sido infestados por tenias y los perros pueden ser afectados por éstos cuando cazan o ingieren estos animales salvajes. Por supuesto, los perros de caza y los terriers son más propensos a ser infestados por esta vía que los típicos perros de casa o cazadores no motivados.

El tratamiento contra las tenias ha demostrado ser efectivo, y los perros infestados no muestran signos de molestias ni grandes síntomas. Cuando las personas estan infestadas, sin embargo, el hígado puede quedar gravemente afectado. Una cuidadosa higiene es la principal lucha frente a las tenias.

El parásito del corazón (filaria) es transmitido por mosquitos y afecta a los pulmones, vasos sanguíneos y corazón de los perros. La larva de Dirofilaria immitis entra en el torrente circulatorio del perro cuando es picado por un mosquito infectado Las larvas necesitan de unos seis meses para madurar. Los perros sufren de pérdida de peso, pérdida de apetito, tos crónica y cansancio generalizado. No todos los perros afectados muestran signos de enfermedad y pueden ser perros portadores durante años antes de manifestar los signos clínicos.

El tratamiento frente a filarias ha demostrado ser efectivo aunque también puede ser peligroso. La prevención como siempre es la alternativa deseable. La ivermectina es el principio activo en la mayoría de productos que previenen la infestación por filarias y ha demostrado ser el más efectivo. Comente con su veterinario qué preparado es el más adecuado para su perro. Los perros suelen empezar a tomar estos preventivos a los ocho meses de edad y continúan durante todos los meses del ano, menos en los de invierno.




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9 Comentarios en La salud del Labrador Retriever

  1. gabriela magaña Dice:

    hola! espero puedan ayudarme tengo un labrador chocolate de 3 años. vivimos en la Cd. y hace unos días lo lleve de vacaciones a la playa, regreso un poco resfriado y con los intestinos inflamados eso me lo dijo el veterinario.
    ( a pesar de que cuidamos que no bebiera agua de rió y de mar,) nos recomendó ponerle un antibiótico y otras dos cosas mas una para proteger su estomago y otra para desinflamar pero le hizo una reacción alérgica el antibiótico, se puso muy mal le dieron ya no regrese para continuar su tratamiento. Ya no quise me dio miedo pues, es alérgico al antibiótico, regrese a que lo desparasitaran y lo vi mejor pero ahora le salen del pene unas gotas grandes, primero eran de un liquido cafe y ahora son como sangre el veterinario me dijo que era normal pero yo no creo que sea así , de echo yo creo que el tiene algo desde que regresamos.
    el es un muy buen chico es alegre, activo, y siempre tiene hambre duerme mucho,pero se que algo no esta bien . por que le sale sangre!? tiene todas las vacunas que les ponen cuando son cachorros , su veterinario me lo recomendó en diciembre del año pasad, y un mes y medio atrás le puse un frontline. Que le pasa? estoy preocupada.Ayuda porfa!!

  2. paola garcia Dice:

    Yo tengo dos perros uno se llama copito es negro jaja y una perita que se llama muñeca y tiene 5meses y el perro tiene 2años es verdad tengo una duda es verdad que a los perros solamente se le puede dar en platos de aluminio osea su comida y los dos son negros y también se pueden bañar con jabón asumtol ese producto lo vende en mi país que es colombia??????????????;-) plus diganme

  3. Jennyfer Dice:

    Buenas, tengo una perrita labrador de 10 meses, el problema es, tengo un hermano pequeño de 2 años, se a estado enfermando se el estomago, podria tenervel labrador un paradito que cause esto?

  4. luana Dice:

    tengo un labrador de 3 años y hace 2 dias q esta contracturado se le ponen duros los musculos de los brazos delanteros y le duele mucho no se puede levantar y si se levanta anda muy despacio ,cuando se levanta grita mucho por lo q le duele demasiado .Espero q se recupere…QUE PUEDO HACER ????

  5. bautista Dice:

    Hola tengo una perra labradora de dos años y últimamente estuvo con vomitos y estuvo inapetente y muy enérgica que puede ser?

  6. ISABEL GONZALEZ Dice:

    Quiero consultarles sobre la edad máxima sugerida para que una labrador quede preñada.Nala se encuentra en muy buen estado de salud y muy activa y ya tuvo cachorros en dos oportunidades,pero ya está por cumplir 9 años.Desde ya les agradezco si pudieran responderme

  7. cecilia Dice:

    Hola, tengo una labradora de 4 años. Hace 13 días comenzó con un decaimiento generalizado con 2 episodios de convulsiones. Fue medicada, le hicieron 2 ecografías dando la última una inflamación generalizada compatible con una peritonitis y agregado un derrame pleural leve. Medicada comenzó a mejorar y a los 7 días del primer decaimiento defecó aparentemente con sangre (negra) 2 veces. Comenzó a comer, poco, beber mucho. A los 12 días comenzó con vómitos biliosos.Es de aclarar que, a pesar de su decaimiento está activa. Necesito una opinión más. Gracias

  8. Gerardo Dice:

    tengo una labradora de 10 años. estuvo en celo hace nos dias. se nos arrancó un momento.a las dos horas la recuperamos. ahora anda muy desganada. no come. hace una especies de heces pero de color negro. anda con su cola hacia abajo. estoy preocupado. necesito que alguien me oriente para ayudarla. justo ahora nos pasa esto. ahora que no hay nadie disponible para que la atienda.

  9. mariana Dice:

    hola tengo un labrador de 3 meses y lo veo muy triste y cuando duerme se les salen las lagrima y se ve q sueña mucho y cuando se despierta sus ojos estan rojos q puede ser

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