El poni islandés


Islandia, esta isla europea situada en la línea que delimita el casquete polar ártico, es prácticamente una meseta de origen volcánico llena de colinas y con las costas rodeadas de fiordos. Sus habitantes se dedican a la pesca y a la cría de ganado. Entre la fauna local cabe destacar unos pájaros de plumas lanuginosas muy buscadas, y unos pequeños caballos, que se distinguen de las otras razas equinas conocidas en el continente por su aspecto físico y por sus peculiares aptitudes. Sus progenitores fueron llevados a Islandia por un pueblo de raza indoeuropea, los celtas, que ocuparon gran parte de Europa y que fueron los antepasados de los galos de Francia, de los bretones en Inglaterra, de los celtíberos en la península Ibérica, de los caledonios en Irlanda y de los galos de la Italia cisalpina (en la llanura del Po).

Gracias a la selección natural, favorecida en gran parte por el aislamiento de esta isla respecto al resto del mundo, se ha podido desarrollar una raza muy pura, resistente y sana, cuyos mejores ejemplares han proporcionado generadores de estirpes actuales.

Los ponis islandeses miden entre 135 y 140 centímetros de alzada a la cruz, son de estructura robusta y pueden ser utilizados para la equitación tanto por adultos como por niños. En muchos casos son todavía el único medio de transporte por las montañas de la isla.

Estos pequeños caballos necesitan unas condiciones de vida muy parecidas al estado natural, es decir que les basta el simple cobijo de una cabaña y como alimento el pasto o el heno, según la estación. Sólo en caso de llevar a cabo un trabajo de gran desgaste se les puede ofrecer avena o pienso compuesto. Dado que su pelo alcanza los 8 centímetros de longitud, si vivieran en cuadras cerradas lo único que se conseguiría es que estuviesen constantemente empapados en sudor. Por su instinto gregario, estos animales necesitan fuertemente la compañía de sus semejantes.

El poni islandés es la única raza en el mundo que, además de los tres aires —paso, trote y galope—, posee otras dos: la ambladura, o también llamado pass, y el tdlt.

La ambladura es un aire en el cual las dos extremidades del mismo lado tocan al suelo simultáneamente. Se distingue entre «pass de viaje» y «pass de carrera». Este último es el único aceptado en el poni islandés, por lo que los caballos que lo poseen son adquiridos por jinetes de competición. La carrera de ponis al pass se desarrolla sobre un recorrido de 250 metros, de los cuales un tramo de 50 metros se cubre con un aire libre, mientras que los 200 restantes se deben recorrer en ambladura. La salida es de parado_ Normalmente los tiempos empleados en la distancia oscilan en torno a los 2226 segundos.

El tdlt, que es el aire más cómodo para el jinete, tiene la misma secuencia de movimientos que el paso binario, pero se distingue en la forma de enlazar las fases. Durante las ocho fases del tiilt, el caballo se apoya siempre con al menos un pie en el suelo, de modo que no hay ninguna fase saltada, como en el trote ordinario, y el jinete puede permanecer sentado sin necesidad de levantarse.

Con el tolt se pueden alcanzar velocidades que van desde la del paso hasta la del galope.

Dado que no todos los ponis islandeses tienen los aires iguales, se distinguen en:

  • Caballos de tres aires: paso, trote, galope
  • Caballos de cuatro aires: paso, trote, tólt, galope
  • Caballos de cinco aires: paso, trote, tólt, galope, pass
  • Caballos con el tólt natural: prefieren el tolt al trote

Los ponis islandeses cada vez tienen más partidarios debido a su fuerte impulso natural a empujarse hacia delante y también a su enorme resistencia.

Hace algunos años, un grupo de caballos islandeses participó en la «gran marcha» a través de Estados Unidos (6.000 km) y fue el único grupo que logró llegar al completo. Todos los años se organizan por todo el mundo concursos especiales para caballos islandeses, y buena prueba del interés que despiertan es que nunca ha habido menos de doscientos participantes en estas competiciones. La asociación para el caballo islandés, que se encarga de velar por la pureza de la raza y del estándar oficial, organiza muestras sobre la cría de esta variedad.

Los campeonatos del mundo se organizan cada dos años. En estas competiciones participan los equipos de los países miembros de la Federación Europea de Amigos del Caballo Islandés (F’EIF): Alemania, Austria, Suiza, Francia, Dinamarca, Suecia, Noruega, Finlandia, Gran Bretaña, Canadá, Estados Unidos, Holanda, Bélgica, Luxemburgo y, naturalmente, Islandia. Alemania se ha dedicado desde hace muchos años a la cría del caballo islandés y se ha convertido, junto al país de origen, en uno de los centros más importantes de esta raza. La mayor yeguada de caballos islandeses, la verdadera «meca» para los amigos de esta raza, que se encuentra en las proximidades de Karlsruhe, se llama Wiesenhof, y en sus inmensos pastizales viven unos trescientos caballos, de los cuales una decena son sementales para la reproducción.




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