El poni haflinger


En la provincia italiana de Bolzano, muy cerca de la frontera austríaca, se extiende un vasto altiplano conbosques y prados que toma el nombre del pueblo de Avelengo, en alemán Hafling, que a su vez da nombre al caballo originario de aquel lugar.

Famoso por sus cualidades de «todoterreno», no tardó en expandirse por todo el Alto Adige, y de allí a Austria y Baviera. Más tarde casi toda Italia lo adoptó. De hecho, los hay en todo el mundo. Sus bellos rasgos son herencia del semental árabe El Bedavi, nacido en Hungría. Su línea recuerda muchísimo, aunque más pesada y de dimensiones menores, al modelo oriental. El hijo de El Bedavi, Folie, matrícula 249, está considerado como el auténtico generador de la estirpe de la raza haflinger actual.

El haflinger es un caballo muy ecléctico, capaz de realizar cualquier tipo de ejercicio, desde el tiro a la carga o la silla. Dócil, buen pastador, parco y sobrio, sólo la mula lo supera en montaña. Es el compañero ideal para el turismo ecuestre de alta montaña, y en enganche en limonera consigue arrastrar un carruaje durante largos recorridos con un trote ágil y elegante.

Según el estándar oficial de la raza, a los dos años y medio, los machos deben medir entre 132 y 142 centímetros, mientras que las yeguas, a la misma edad, no deben medir menos de 130 ni más de 140 centímetros.

La capa debe ser alazana, preferiblemente dorada, con el mechón de la cabeza, la crinera y la cola claros (Palomino).

La cabeza tiene que ser ligera, enjuta, expresiva; el cuello musculoso; la cruz medioalta, ancha y enjuta; el dorso corto y muy musculoso; la región lumbar se prefiere doble, así como también la grupa; el tórax ancho, con las costillas arqueadas; las espaldas musculosas y bien adheridas al tronco; los muslos y las nalgas de perfil convexo; las extremidades, aunque cortas, con aplomos correctos; y los cascos sanos y resistentes completan las características de la raza.

Este pequeño caballo, del que se dice que es «redondo como una manzana», o que es «rey por delante, campesino por detrás», fue utilizado por algunas secciones de la caballería finlandesa. También se ha intentado, pero sin demasiado éxito, convertirlo en el sustituto del mulo en la artillería de montaña italiana.

Para distinguir los caballos de la raza haflinger inscritos en el libro genealógico de Italia, se señalan con una marca al fuego que representa una flor edelweiss que circunscribe las letras HI (haflinger italiano I).

El día festivo por excelencia del caballo haflinger es el lunes de Pascua de cada año, fecha en la que se celebran, en el hipódromo Maia de Merano (Italia), las carreras al galope reservadas a los potros. Todo verdadero hipófilo debería anotar esta fecha en su agenda, puesto que viendo correr a estos animales gozará de un espectáculo inolvidable.




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