El crecimiento del cachorro dálmata


Según hemos podido deducir del apartado anterior, respecto a la forma y edad en que debe ser realizado el destete, antes de que el cachorro haya cumplido los dos meses no es conveniente que lo adquiramos. A partir de aquel momento, el dálmata comerá un par de veces al día: la primera por la mañana y la última al anochecer; debe mantenerse el horario lo más estrictamente posible con objeto de que hagan la digestión correctamente. No puede establecerse una cantidad de comida exacta para alimentarlos, ésta se halla en función de la época del año y la vitalidad del cachorro; el hecho de que el cachorro se halle en un apartamento o en un jardín, también influye.

Para no equivocarnos, lo mejor será que le demos una cantidad superior a la que realmente necesite, si observamos que come con apetito, queda satisfecho y sobra comida, a la vez siguiente podemos reducirle algo, hasta que observemos que se la come toda. Luego, deberá aumentarse gradualmente hasta que veamos que se lo termina todo. Lo que debemos vigilar es que el animal no se engorde demasiado, si realmente tuviera tendencia a la obesidad, lo comunicaremos al veterinario. Hasta que el cachorro cumple el medio año no tiene demasiada importancia que esté más bien gordo, pues en caso de que enfermara perdería rápidamente peso; no olvidemos que en caso de enfermedad, los cachorros tienen una gran facilidad para deshidratarse y entonces favorece el que sean obesos.

Será de sumo interés que tomemos la precaución de retirar la comida que no haya sido utilizada una vez transcurrida una hora desde el momento en que se la pusimos; a partir de los 6 u 8 meses podemos incluso reducir el t lempo a la mitad, pues no es conveniente dejarla durante varias horas para que, con desgana, la vaya comiendo.

1:1 alimento estará formado por arroz y carne, más restos de comida exenta de picantes, grasa, aceites, azúcares, etc. No se le deberá dar, en principio, huesos, únicamente son indicados los de tibia (rodilla) y espina dorsal. Están totalmente prohibidos toda clase de huesos de pollo y conejo, pero si alguna vez, por error, llegara a coger alguno, si ofrece resistencia y se niega a devolvérnoslo, no intentemos quitárselo, pues, al comérselo con prisas, se lo llegaría a tragar antes de que hubiera ocasión de quitárselo, pudiéndole ocasionar una perforación de estómago, intestino, etc. Cuando ocurran pequeños percances como éste, podemos administrarle como medida preventiva, una cucharada de aceite de oliva y si se observara alguna anomalía, avisar rápidamente al veterinario.

Consultaremos también al facultativo sobre las dosis a emplear de calcio, sales minerales y vitaminas, debiéndose evitar, por todos los medios, que nuestra dálmata crezca raquítico, demasiado pequeño o con unos síntomas evidentes de que. ha sido mal cuidado, defectos que no podrán ser corregidos posteriormente, cuando el animal haya terminado su desarrollo. De esta medicación o ayuda complementaria, llevaremos cuenta en nuestra agenda a fin de no olvidar nada, pues determinados productos deben ser utilizados con intermitencias. La automedicación no deberá practicarse por ningún motivo; tengamos en cuenta que ciertos tratamientos, útiles para una determinada raza o circunstancia, pueden, en otros casos ser perjudiciales o inútiles. Los ingleses recomiendan un número mayor de comidas al día, pero en este caso, naturalmente, la cantidad de alimentos que cada vez deberá tomar será menor; acostumbran a hacerlo únicamente con los cachorros que tienen de dos a cuatro meses de edad, reduciendo luego el número.

El enriquecimiento del alimento con productos vegetales, es conveniente iniciarlo cuando el cachorro cumple el medio año, además de haberle aumentado la cantidad de arroz y carne o del alimento que empleemos. Podemos aprovechar resto, de sopas vegetales, o de verdura trinchada hervida, si hay patatas, deberá ser en pequeña cantidad.

No faltará nunca un bebedero con agua en la habitación donde esté el perro, así como otro en la cocina y en cuantos lugares de la casa acostumbre a frecuentar; puede ocurrir que ciertas habitaciones donde acostumbra a entrar tengan un sostema especial, de forma que pueda entrar y luego le sea imposible salir. En previsión de que se quedara allá durante nuestra ausencia, podemos colocar un recipiente con agua, o dejar la habitación cerrada con llave. En el jardín o patio tampoco debemos olvidarlo. El agua, se deberá renovar diariamente teniendo siempre los recipientes limpios; en verano es conveniente cambiarla más frecuentemente.

Existen productos secos, de origen vegetal, que se presentan en forma de escamas especiales para alimento canino, los cuales son disueltos en agua o leche; si se los damos mezclados con leche, y para evitar el riesgo de las diarreas, podemos proporcionárselos por las mañanas. Empleemos algún tipo de leche especial en polvo descremada, o bien, alguna indicada para perros, como apuntamos para el caso de que la perra se quedara sin leche.

Una cucharadita de aceite de hígado de bacalao, tomado como reconstituyente por las mañanas, dará muy buenos resultados, pudiéndose mezclar tranquilamente con la comida, le resultará así más gustosa; puede iniciarse alrededor de los cuatro meses de edad y hasta que cumpla aproximadamente el año; a partir del medio año, puede emplearse en semanas alternas. El cambio de dientes tiene lugar entre el cuarto y sexto mes, los denominados «dientes de leche» caen, siendo sustituidos por los definitivos.

Es entonces cuando el cachorro destroza cuanto encuentra su paso; gente inexperta cree que el perro se ha vuelto loco e insoportable y que no se le puede tener. A veces el animal es vendido, regalado o abandonado, pero para estos casos existen soluciones más razonables (además de sacar de su alcance todo aquello que pueda ser estropeado por él). Se le puede comprar algún hueso artificial, juguete ideal para el cachorro, o alguno de los muchos artículos que se fabrican exclusivamente con este fin. Existen en el mercado ciertos modelos que incluso son digeribles. En general, un verdadero aficionado no comprará un perro antes de que cumpla los cuatro meses, precisamente para estar seguro de que la dentición será perfecta; naturalmente, en estos casos, tanto debido a la manutención del animal, como a la garantía de calidad que supone, se pagan cifras francamente altas y solamente existe compensación cuando se trata de ejemplares destinados a realizar una carrera cinófila extraordinaria.




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2 Comentarios en El crecimiento del cachorro dálmata

  1. Karla Dice:

    Mi cachorro dalmata tiene 3 semanas de edad y aun no tiene manchas. Cuando le saldran manchas en el cuerpo?

  2. marco antonio avila cruz Dice:

    Solicito asesoria periodica de dalmata nacio 10 de mayo

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