El adiestramiento de Labrador Retriever – fase 2


Adiestramiento para un Labrador Retriever

Devolución en la mano

Esto significa que él debe mantener la presa en su boca hasta que usted la coge. La orden es «cógelo». Siente a su perro; le abre la boca y le coloca en su interior el señuelo, repitiendo la orden. Si intenta escupirlo, manténgale la boca cerrada y repita «cógelo». Al principio, intente que lo tenga unos segundos, después de la primera lección podrá ir disminuyendo la presión de sus manos sobre la boca hasta que con sólo unos toques en la mandíbula cumpla con su requisito. Cuando el asocia la acción con la orden, apártese un poco e incítelo a que se mueva por el mismo. Llámelo y cójale el señuelo, tras la acción y posteriormente recompénselo.

Cobros dobles

Para ello tendrán que volver a un campo despejado. Mantenga a su colaborador a unos metros de distancia. Él debería lanzar primero, y el señuelo de éste debería caer cerca de donde haya caído el suyo.

Dele la orden de «ves» para que vaya a recoger el suyo (el más cercano); no le mande a por el segundo señuelo hasta que su atención se centre en esa dirección. Algunas veces es necesario que su ayudante lance su señuelo de nuevo. Cuando el perro se da cuenta que hay dos objetos que recoger está tentado de llevarse los dos a la vez. Su sufrido ayudante deberá estar advertido de esta posibilidad.

En el momento que él vea que el perro tiene la intención de llevarle el señuelo más cercano, él debe recoger su señuelo y esconderlo, dejándolo sólo visible en su sitio, si el perro se dirige hacia usted.

De forma ocasional, es necesario colocar una cuerda para convencerle de que no es la forma correcta de traerlo. Si éste es el caso, tire de la cuerda antes de que lo coja y retíresela cuando le haya traído el señuelo más cercano.

Tras tres o cuatro cobros en este tipo de campo y el alumno aventajado estará listo para trabajar en zonas con vegetación más densa.

Cobros dobles en el agua

Nunca intente cobros dobles en el agua hasta que esté seguro que el perro no intenta coger ambos señuelos a la vez. Primero empezar con cortos cobros y después a distancias mayores.

Cobros con escopeta

No hay ninguna excusa para tener un perro que se asuste de los disparos de escopeta. Todo lo que se necesita es tomar unas cuantas precauciones. Cuanto antes los cachorros se acostumbren a ruidos fuertes, mucho mejor. Puede empezar mientras es un cachorro muy jovencito golpeando una sartén o cerrando una puerta de golpe cuando esté comiendo. Estos ruidos fuertes estarán asociados a sensaciones agradables desde un principio.

Cuando el perro oiga un disparo por primera vez, deberá ser desde cierta distancia y acompañado de algo que cobrar. Deberá ir disminuyendo progresivamente la distancia.

Introducción al tacto de las plumas

Debería seguirse la misma rutina que con los señuelos. Una paloma es el mejor pájaro para empezar, ya que es fácil de manejar para un cachorro joven. Sería una buena idea unir las alas a un cuerpo con gomas elásticas así el perro aprendería a cogerlo cuidadosamente desde un principio. Una vez haya aprendido a sujetar las palomas es cuestión de ir usando otras aves.

Aprendiendo a seguir un rastro

Para empezar es mejor utilizar un pato al que le haya cortado las alas, ya que es el que desprende un olor más fuerte. Deje que el pato vaya por delante durante un minuto y después deje a su perro a ver si descubre dónde empieza el rastro. Dele la orden de buscar; si al principio necesita más ánimos acompáñele un trozo. Tenga cuidado y no le permita que caiga en el hábito de volver sobre el rastro. Aumente la distancia permitiendo que el pato vaya por delante más rato. Cuando su Labrador sea capaz de seguir un rastro en contra de la dirección del viento y durante más de 65 metros, estará listo para la caza de faisanes.

Intoducción a las trampas

El método más fácil de acostumbrar un perro a las trampas es dejar una en el suelo y caminar hacia ella con el perro pegado a sus talones. Todos los intentos de olfatear o seguirlas deberán ir acompañadas de un «no» repetido y con voz firme. El siguiente paso es lanzar el señuelo cerca de la trampa de forma que tenga que pasar por allí para coger la presa. Si él intenta coger el pájaro trampa en vez del señuelo, sustitúyalo y repita «¡no!» y lance el señuelo de nuevo. Cuando él ignore la trampa en el campo repita él mismo ejercicio en el agua.

Cobrando a través del agua y caminos, cruzando vallas y en cambios de terreno

Debe incitarlo a cobrar por todo tipo de terrenos y obstáculos naturales. Empiece por uno sencillo. Una vez que el perro haya entendido y superado de forma correcta el nuevo problema, puede incrementar el número de obstáculos y la distancia.

Enseñando a su perro a seguir y obedecer las indicaciones con la mano

Éste es un conocimiento importante para un perro de escopeta, ya que es la única forma de ir a cobrar una pieza que no ha visto caer. Como su perro ha sido instruido a seguir una línea desde la caída desde principio de su adiestramiento, él conectará las señales de la voz y las manos con algo que cobrar. El problema está en incitarle a seguir una linea indefinida cuando no ha visto caer nada. Al principio del aprendizaje de correr en línea recta, puede ser útil utilizar el margen recto de una carretera o una valla como guías. El señuelo deberá ser colocado de antemano, y que sea visible plano desde el punto de salida. Mantenga a su perro sentado y de cara al señuelo. Esté seguro de que su perro ve el señuelo antes de darle la orden de cobrar. Aumente gradualmente la distancia de estos «cobros ciegos» hasta que sea capaz de correr en linea recta más de 100 metros. Cuando usted esté seguro de que su perro está acostumbrado a correr en línea recta intente que corra en un campo abierto sin la valla como guía. Al principio, haga la distancia más corta.

Las señales con la mano son sólo una parte del adiestramiento en obediencia y puede empezarse tan pronto como el cachorro esté listo y conoce «siéntatequieto», «al lado», «sentado», y «ven» con el silbato. Aunque deben estar completamente al margen del trabajo de campo hasta que el perro haya desarrollado completamente sus capacidades de caza y marcaje.

Al igual que las lecciones del cobro de piezas, las señales con la mano deberán empezar en un terreno sin vegetación. Haga sentar a su perro, y aléjese unos 50 metros de él y lance el señuelo de forma que caiga a la derecha y a la misma distancia entre usted y su Labrador. Dele la orden con la voz o el silbato, cuando él haya avanzado unos 25 metros hacia usted, dele la orden de «siéntate». Tan pronto como él se siente, dirija su mano hacia el lado y ordene «allí». Cambiando de brazo haga lo mismo hacia el lado izquierdo. La señal de que vuelva directamente hacia usted es mantener un brazo recto acompañado de la orden «vuelve».

El siguiente paso debe realizarse todavía en este tipo de terreno y consiste en dejar varios señuelos de antemano formando un triángulo. Coloque a su perro por encima de la base del triángulo y a la misma distancia del señuelo de la derecha y del de la izquierda. Antes de cada señal, dé la orden de «ven» con el silbato y cuando haya avanzado hacia la base del triángulo, la orden de «siéntate» con el silbato irá acompañada a los pocos segundos de una señal con la mano. Mezcle las secuencias, primero hacia la derecha, entonces que vuelva, después hacia la izquierda y por último que dé la vuelta. Gradualmente incremente el tamaño del triángulo, hasta que su perro esté acostumbrado a cubrir una distancia de 45 metros o así en una sola dirección.

Cuando haya asimilado las indicaciones con las manos y sepa correr en línea recta, pueden mezclarse las dos órdenes. El «cobro ciego» deberá ser corto al principio y empezando cuando el viento cruce el rastro. Sitúe al perro en contra del viento del rastro del pájaro y cuando llegue al punto en el que el viento le ayude, dele la orden de sentarse con el silbato y dele la indicación con la mano de «allí». Una vez haya puesto en práctica todas las órdenes con la ayuda del viento, empiece a aumentar la distancia e incluya diferentes señales en un mismo cobro.

 Enseñando a su labrador a levantar la presa

Aunque el Labrador es principalmente un cobrador, posee la inteligencia y la habilidad innata para ser un cazador de elite. Con una cierta inspiración y ánimos, la mayoría de Labradores realizarán casi de forma natural el trabajo de los spaniels. Esta fase de su adiestramiento no debe realizarse hasta que se haya convertido en un experto en señalar, trabajar fuera de la zona de la caída de la presa, correr en línea recta y seguir indicaciones.

Al principio, es importante conseguir los servicios de un cazador de palomas experto, un par de palomas y un campo de tamaño importante y con vegetación media. Esté seguro de que el perro no es capaz de ver ninguno de los preparativos. Coja una de las palomas y sitúela en un páramo con vegetación de unos 135 metros. Cuando usted coja su escopeta, su amigo y perro, camine en dirección a la paloma; tras varios metros, incite a su perro a seguir. Cuando lleve unos 18 metros, deténgalo y pídale «siéntate» con el silbato y dele la indicación de «allí». Manténgalo siempre en la dirección de la escopeta primero hacia un lado y después hacia el otro, caminando por todo el campo señalado hasta llegar a la zona de la paloma.

A medida que él se acerca a la zona, esté preparado para ordenarle «siéntate» mientras la segunda paloma es levantada. Si él ignora el silbido y va en busca de la paloma, impida que su amigo dispare. Corra tras él y agárrelo llevándole hasta el punto de partida, repita la orden y castíguele. Si todo va según lo previsto permita que su amigo dispare y que su perro cobre la pieza.




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