Curas contra los gusanos en su perro, huéspedes indeseados


Las lombrices redondas o áscaris pueden provocar en perros jóvenes trastornos digestivos y de desarrollo, intoxicaciones e incluso la muerte. Las primeras curas debe llevarlas a cabo el criador. A los perros jóvenes se les practica la desparasitación cada tres meses. Los perros adultos pueden albergar sólo algún gusano aislado. Éste no les causa perjuicios serios, pero constituye un permanente foco de infecciones. Los animales pueden ser desparasitados con intervalos que oscilan desde los cuatro meses hasta el año, siendo lo habitual hacerlo cada seis meses. En caso de detectar la presencia de gusanos se debe efectuar de inmediato el tratamiento y repetirlo al cabo de dos o tres semanas.

La zanahoria cruda puede contener gusanos. Los productos vermífugos eficaces y bien tolerados requieren prescripción facultativa. También resultan eficaces contra otros tipos de lombrices redondas, como por ejemplo los anquilostomas.

Los áscaris se adaptan rápidamente a su portador. Cuando el hombre ingiere accidentalmente huevos de áscaris, pronto salen las larvas y comienzan su recorrido por el organismo; sin embargo, llega un momento en que se establecen en algún órgano o músculo, pudiendo causar dolorosas infecciones. Los niños en edad de gatear se hallan especialmente expuestos. Por este motivo, la desparasitación del animal contribuye también a la protección de la salud familiar. Por otra parte, los perros no deben estar en lugares donde juegan los niños.

Las tenias o lombrices solitarias necesitan siempre para su desarrollo la concurrencia de un huésped intermediario. En el caso de la tenia canina, la pulga cumple con esa función. Es la portadora de los huevos que van a originar el cisticerco. El perro ingiere la pulga, y el cisticerco crece en el intestino del animal hasta formar la tenia completa. Al cabo de cierto tiempo aparecen en las heces segmentos sueltos del gusano, con forma de semillas de calabaza, que aún se mueven, o bien un trozo de cola más largo en el que se distinguen perfectamente los anillos. La mayoría de los vermífugos son ineficaces contra la tenia. No obstante, existen hoy en día productos para eliminarla que tienen buena tolerancia y resultan muy eficaces. Es necesario también tratar contra las pulgas al perro y los lugares que frecuenta.

En los perros cazadores puede aparecer también la tenia serrata, cuyos portadores intermediarios son la liebre y el conejo. Otros tipos de tenias que se transmiten a través del pescado o la caza salvaje y por los despojos de buey o cordero son mucho más raras. Entre ellos se encuentra la tenia echinoccocus, que puede resultar también peligrosa para el hombre. Como precaución, el perro no debe comer despojos crudos y hay que evitar que pueda consumir cadáveres de animales salvajes. Junto a estas curas periódicas, la mejor medida preventiva estriba en llevar al perro sujeto por la correa cuando se lo lleve al bosque.

¿Peligros para la salud humana?

Las vacunaciones y las desparasitaciones limitan los riesgos de contagio. La higiene hace el resto: naturalmente, el perro tiene su propio alojamiento y vajilla y tanto uno como otro han de estar perfectamente limpios. Los caminos y el césped de la casa deben mantenerse limpios de excrementos. El perro ha sido educado con la prohibición de lamer en la cara a los miembros de la familia. Cuando un perro lame las manos significa una expresión de cariño.

Eso se puede permitir, ya que luego puede uno lavarse las manos. Los más precavidos pueden desinfectar la cesta, caseta y otros lugares y objetos, cuya higiene se halle amenazada con regularidad. Son adecuados los productos eficaces contra virus, bacterias y hongos. Para una desinfección rápida es especialmente adecuado al aerosol desinfectante, que también elimina los ectoparásitos. Estas medidas son imprescindibles en caso de que el perro tenga alguna herida infectada, eccemas, forúnculos o infección del prepucio, las encías o las amígdalas. Todas estas infecciones deben ser tratadas convenientemente. Los agentes patógenos pueden también causar complicaciones a las personas.

Se recomienda especial atención a los eccemas que se extienden o que tardan en curarse: los parásitos causantes de la sarna están «especializados» en animales, pero pueden causar también enrojecimientos y pruritos en la piel humana. Las infecciones por hongos más comunes se transmiten también al hombre. Deben someterse siempre a consulta y ser tratadas de forma específica. En el hombre, las infecciones por hongos aparecen, por lo general, sólo cuando los agentes causantes pueden anidar en la piel durante doce a veinticuatro horas. Una higiene concienzuda erradica ese peligro. Para más seguridad, existe un desinfectante en forma de pomada que puede aplicarse en las manos después de haber tocado partes sospechosas del animal o de entrar en contacto con sus secreciones.

Las alergias no siempre son evitables por más rigurosa que sea la higiene que se practique. Algunas personas reaccionan ante el contacto con pelo o partes de la piel del animal desarrollando erupciones o molestias respiratorias. Más que los perros, los desencadenantes suelen ser los gatos, conejillos de Indias y pájaros, sin olvidar tampoco muchas otras sustancias vegetales o animales. La causa de la alergia puede ser determinada por un dermatólogo mediante pruebas específicas. Si existe la sospecha, no se debe prescindir necesariamente del perro.




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