Carácter del Cocker Spaniel cachorro


Este capítulo y el que trata de la historia están algo entrelazados, porque el carácter del Cocker Spaniel va hasta cierto punto ligado a la propia historia. Teniendo esto en cuenta, recordemos que originalmente el Cocker fue un perro de caza desarrollado y utilizado principalmente en Inglaterra, en terrenos altos y por tanto su designación como Spaniel «Cocking» es posterior a la contracción «Cocker». Esta pequeña historia se aviene con el carácter, pues un perro de caza para ser merecedor de este título debe tener un grado de inteligencia elevado, ser verdaderamente adiestrable y poseer un temperamento agresivo pero firme y estable.

Una buena descripción del Cocker Spaniel podría ser: alegre, vivaz, leal y comprensivo del humor de su amo o del trabajo del momento. Su tamaño, belleza física y temperamento pronto atraen la atención como perro familiar ideal para compañía. Con el transcurso del tiempo el Cocker fue aceptado para tal menester, mientras que su empleo en el campo se fue haciendo cada vez más infrecuente. Recordemos que aproximadamente hasta 1925 los Cockers eran mucho más pequeños de lo que son actualmente y mucho más largos de espalda de lo que era su altura en los hombros, por tanto no es de extrañar que los primeros Cockers, aunque tuvieran la nariz y el corazón adaptados para el trabajo de campo, hubieron de renunciar a favor de sus hermanos más grandes los Springers y otras razas Spaniel de caza.

Recientemente con Cockers de 11 kg, más como regla que como excepción, se han ido equilibrando las proporciones del cuerpo, de forma que actualmente son sólo ligeramente más altos de hombros de lo que son largos de espalda, con lo que se ha recuperado su actividad en el campo. Se han realizado considerables avances con grupos bien dispuestos para restablecer al Cocker en el lugar que le corresponde entre los perros de caza. Persiste el hecho de que su adaptabilidad como perro de compañía es lo que le ha dado popularidad.

Durante la década de 1930 América empezaba a salir de la Gran Depresión que fue seguida de los años de la guerra, cuando después de años de no tener dinero suficiente para cubrir las necesidades vitales, la población se encontró con más dinero del que jamás había tenido anteriormente, pero paradójicamente sin nada que comprar con él. La gasolina, alimentos y otras cosas de primera necesidad estaban racionadas, los automóviles, radios, refrigeradores, etc., no se fabricaban. Al público le dio por comprar cachorros, y de entre todas las razas los cachorros Cocker fueron los más solicitados.

La demanda superó la oferta y se llegaron a pagar verdaderos desatinos por unos animales mediocres. Fue inevitable que muchos individuos trataran de hacer dinero en río revuelto. Muchos particulares que tenían perras Cocker las aparearon con el perro del vecino resultando así una camada de Cockers. Yendo en aumento esta forma de crianza indiscriminada, fue inevitable que apareciese una mezcolanza de rasgos y monstruosidades tanto físicas como mentales a consecuencia de estas uniones y así tendremos Cockers que mojan, Cockers mordedores, Cockers de mandíbula adelantada o atrasada, perros con errores en cuanto al color, talla, grande o pequeño, y forma. A consecuencia de esta crianza indiscriminada por parte de no profesionales, el Cocker Spaniel pasó a ser una raza mal vista, objeto de preocupación para los criadores conscientes.

Luego, cuando terminó la guerra y fue disminuyendo la inflación en el mercado de cachorros, la crianza retrocedió a sus valores normales y todos aquellos que habían hecho tan flaco servicio a los Cockers fueron desapareciendo del juego. Actualmente el Cocker Spaniel ha recuperado su estructura y aspecto normales.

Los aficionados al Cocker Spaniel o los criadores establecidos que crían Cockers para mejorar la raza son tan serios y sinceros como lo han sido siempre, y su stock para exhibición y cría es perfectamente normal, tanto físicamente como por su disponibilidad. Los perros tímidos y los que tienen tendencia a morder no tienen nada que hacer en la liza. Ahora en la crianza de perros finos (lo que es un proceso largo y científicamente complicado), se hacen numerosos apareamientos, pero sólo se mantienen los pocos ejemplares que cumplan exactamente las condiciones de selección fijadas.

Los demás son separados selectivamente y vendidos como perros domésticos de compañía valorados individualmente según su mayor o menor aproximación a las especificaciones de las normas. El que sean considerados defectuosos a criterio del criador, no quiere decir que un no iniciado pueda distinguirlos de ejemplares superiores. Aunque no sean de una calidad de exposición pueden ser unos compañeros hermosos e inteligentes que se pueden adquirir a precio razonable. El comprador del perro deberá negociar con personas solventes, fijar detalladamente sus necesidades y prepararse a pagar un precio equitativo por el cachorro. Si así lo hace, nunca le pesará haber adquirido un Cocker Spaniel.




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