Anemia en el setter


Un perro enfermo tiene las mucosas pálidas, su respiración es lenta y la temperatura es baja. Además, se caracteriza por una desgana que le priva del placer de las grandes carreras a las que está habituado así como de las caminatas; pierde por completo el apetito, se adormila, digiere poco y tiene con frecuencia mal aliento. Su pelo es áspero y ha perdido la natural brillantez, la piel está seca. El perro anémico parece gravemente, enfermo, y aunque la anemia se considera una enfermedad secundaria, el animal afectado por ella ya no tiene aquella ansia de moverse y de vivir intensamente que es la característica más simpática del setter.

¿Cuáles son las causas que determinan en el perro un estado de anemia? Algunas veces se trata solamente de una alimentación no acertada. Con la mayor frecuencia la enfermedad es la consecuencia de una verminosis descuidada al no ser individualizada a tiempo, o bien de una hemorragia determinada por un parto difícil o por alguna herida, o también por las gastroenteritis, enfermedades todas ellas que terminan por causar un peligroso empobrecimiento de la sangre.

El veterinario prescribirá los cuidados y la dieta necesaria para devolver a vuestro perro su natural vigor. Por vuestra parte le haréis dar largas caminatas lo más lejos posible del tránsito de la ciudad. Alguna carrera al aire libre, una alimentación rica en carne cruda y unos cuidados apropiados os devolverán en poco tiempo un perro lleno de vitalidad y entusiasmo.




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