Alimentación para la gestación y lactancia del gato


Alimentación para la gestación y lactancia del gato

Durante la gestación el consumo de alimento de la gata empieza a aumentar rápidamente.

Como las gatas empiezan a ganar peso, sus necesidades nutricionales aumentarán para poder soportarlo. Así, el consumo de alimentos y de energía crecen durante la gestación, y de hecho el consumo energético está muy relacionado con los cambios en el peso corporal

Se puede considerar un método de alimentación a libre acceso. Esto quiere decir que el propietario deberá ofrecer un poco más de alimento que cuando la gata no estaba gestando, y la gata comerá sólo la cantidad de energía que necesita.

En esta etapa un animal en gestación es más susceptible a cualquier deficiencia o exceso de nutrientes, así que la dieta tendrá que ser controlada.

Por ejemplo, tenga cuidado con la proporción de calcio – fósforo, ya que en las primeras etapas del desarrollo óseo ocurren en el útero.

Al culminar el periodo se gestación, la gata recibirá entre un 25% a 50% de alimento extra. El aumento de peso corporal de la gata deberá revisarse para evitar que la gata se vuelva obesa en esta etapa.

Aproveche el sistema de alimentación a libre acceso: es la mejor manera de proveer a una gata gestante de una nutrición adecuada y la mayoría de las gatas se adaptan muy bien a ella.

Durante el periodo de lactancia veremos la mayor prueba de adecuación nutricional de los gatos.

Por un lado, la gata deberá obtener nutrientes para ella y sus crías; y por otra parte, los gatitos deberán acostumbrarse a la leche materna.

Los gatitos pueden nacer en camadas de a 8 (e incluso más), y su peso varía entre 85 y 120 g. Estas cantidades varian por la raza de la gata y la adecuación a la dieta, pero aparentemente no por el peso corporal de la gata.

Durante las primeras semanas, los gatitos crecen rápidamente y dependen por completo de la leche materna, por lo tanto, el requerimiento energético de la hembra es mucho mayor en la lactancia que en la gestación. (Y ojo, los gatitos todavía se amamantan al finalizar la lactancia de vez en cuando).

La gata mantiene un requerimiento de energía elevado hasta que se da por finalizado el destete, aún cuando los gatitos ya empiecen a comer alimentos sólidos alrededor de las cuatro semanas de edad.

Los requerimientos energéticos de la hembra lactante dependen del número de gatitos que está amamantando y de la edad de los mismos, pues ambos factores afectan la cantidad de leche que necesita producir.

Tome en cuenta que en el parto la gata pierde alrededor del 40% de su peso corporal, principalmente con los gatitos, y durante las ocho semanas de lactancia en promedio, reduce gradualmente su peso hasta que alcanza de nuevo el peso que tenía antes de la cruza.

 




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