Adiestramiento de perros Doberman: Quédate


Esta posición, se comienza a practicar, casi a la par que el Junto. Cuando nosotros hacemos alto en Junto, debemos abrir nuestra mano derecha y con la palma hacia el perro, agitándola rítmicamente le repetiremos Quédate. Trataremos de separarnos unos metros, al principio sin abusar. Las distancias tienen que ser progresivas. El arte del guía es estudiar a la distancia a su perro, y ver cuando este quiere moverse del lugar.

Cuando esto lo advierta debe gritarle Fui, Quédate. El regreso debe ser más lento sin voces de mando muy fuertes. Cuando vaya a su lado, trate de avanzar hacia él no de frente sino dirigiéndose a un costado de su animal, a fin de no asustarlo. Hay que estudiarlo continuamente, observando todas sus reacciones. La separación debe ser rápida, pues si uno se separa lentamente y con indecisión, es muy posible, que nuestro perro trate de venir hacia nosotros.

Yo siempre le digo a mis alumnos, que hay una distancia imán. Trasponiendo ella, tenemos un gran porcentaje de posibilidades de éxito, de que el perro no se mueva.
El regreso debe ser más lento, sólo cuando vemos que se quiere mover entonces ese será el momento de apresurarnos. El Quédate es un ejercicio que se practica, en todos los movimientos, Junto, Daun, Muerto, y demás ejercicios de disciplina.

Si logramos hacerle entender a nuestro perro lo que queremos en el Junto, entonces no tendremos ninguna dificultad de practicar el Quédate con las demás prácticas, pues nos resultará muy fácil. Este ejercicio podemos practicarlo primero en el aula, dejándolo parado en el medio y nosotros caminando a su alrededor y entrando y saliendo del cuarto. Los lapsos de dejarlo parado pueden ir aumentando progresivamente.

A veces cuando salimos del aula podemos escondernos, aconsejamos al lector que nunca tome ninguna posición que no le permita observar de alguna manera a su perro. Si cuando lo hemos dejado en un lugar y nosotros nos alejamos, después de haberle dado la voz de mando, el se mueve y desea abandonar la posición, entonces debemos gritarle Fui Quédate, si a pesar de ello él abandona el lugar, debemos tomarlo de la trailla darle unos tirones y llevarlo a la misma posición que tenía inicialmente.

Esto debemos repetirlo tantas veces como sea necesario. Una vez en su sitio de partida, comenzaremos nuevamente con la práctica.

Advertencia:
Dijimos que teníamos que alejarnos progresivamente. Al principio unos centímetros, luego aumentaremos las distancias. No abusemos con éstas, ni confiemos demasiado, nunca deje de estar en “Atención”, de esa forma evitará fracasos en su labor. Al principio él nos estudiará a nosotros y estará atento, para descubrir una debilidad de nuestra parte, y poder hacer lo que quiere, es decir, en este caso “moverse”. Es por ello que le recomendamos que no se descuide.




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