Cuidados y parto de la hembra Doberman

Cuidados y parto de la hembra Doberman

La gestación abarca de sesenta a sesenta y cinco días. Si después de cumplido dicho período la hembra no diera a luz, convendrá consultar urgentemente con el veterinario, pues algo estará obstaculizando el proceso. Muchas veces esta demora se debe a que un cachorro muerto dificulta el nacimiento de los demás.

Durante el embarazo se debe aumentar la alimentación para reforzar las necesidades de la nueva vida que lleva la perra dentro y evitar su debilitamiento.

La perra, a fin de que no engorde en demasía, debe realizar largas caminatas. El aire libre, el sol y los ambientes tranquilos son particularmente indicados para esta condición.

Obviamente, si el animal se hallara en período de adiestramiento, se hará necesario interrumpirlo hasta después del alumbramiento; asimismo, durante el embarazo se evitarán los saltos esforzados y todo tipo de ejercicios violentos.

Los preparativos

Prepárese, tres semanas antes del parto, el lugar donde dormirá y que compartirá con sus cachorros. Se debe buscar un punto de la casa sin corrientes de aire, donde la perra y sus crías se encuentren tranquilas y cómodas durante la primera semana:

Para que el animal acepte el traslado de su lugar habitual, le llevaremos al nuevo lugar su jergón o manta, de manera que reconozca su olor y acepte sin reticencias el nuevo dormitorio.

Si, usualmente, la perra durmiera al aire libre, será muy bueno que durante estos días se la traslade al interior de la casa, porque los cachorros son muy sensibles a los cambios de temperatura.

El lugar deberá contar con una caja, cuyas paredes laterales sean lo bastante altas para evitar que los cachorros puedan salir, pero de no más de 20 cm para que la madre entre y salga sin problemas.

Cuídese de que no haya demasiado ruido, situándola lejos del movimiento habitual de la casa, aunque no totalmente aislada para que la perra y sus cachorros puedan disfrutar de su privacidad pero, a la vez, no se sientan desconectados del grupo familiar al que pertenecen.

Se acerca el momento del parto

Cumplida la fecha, el hecho de que la perra se muestre inquieta, jadeante por los primeros dolores, con los ojos brillantes, lamién-dose constantemente la vulva y mirando a su alrededor con recelo, será señal de que se halla próximo el momento del parto. Otros indicios son verla mover la manta y el jergón y acomodar a su criterio los elementos del lugar en que recibirá a sus cachorros. Al advertirlos, se recomienda no hacer más que situarse a una distancia que permita apreciar el desarrollo del parto, a fin de ayudarla, pero sólo si fuera necesario. Por instinto, la perra sabe qué ha de hacer exactamente para que todo salga bien, aunque sea primeriza.

Desarrollo del parto

Ante el embate de los primeros dolores, la perra se echará en el jergón, lamiéndose insistentemente la vulva para lubricarla y propiciar las contracciones que le harán expulsar los cachorros. Surgirán uno tras otro, aunque con mayor o menor demora, que por lo común es de unos quince a veinte minutos. Vendrán recubiertos por la placenta y unidos a la madre por el cordón umbilical.

La madre rasgará primero la placenta y, en cuanto el cachorro se halle libre de su envoltura, le cortará el cordón umbilical con los dientes.

Acto seguido, lamerá al cachorrito para vivificarlo, activando con su lengua el sistema respiratorio hasta ver que el animalillo empieza a mover las patas y a gemir; entonces se comerá la placenta, y seguirá el mismo procedimiento con cada perrito. Sin embargo, siempre será recomendable vigilarla, por si al moverse quedara aplastando un cachorro, o se le dificultara cortar el cordón umbilical, u olvidara quitarle la placenta a uno. Entonces el amo debe intervenir, haciéndolo con unas tijeras esterilizadas.

Hay que reconocer que no todo el mundo posee la presencia de ánimo para actuar con precisión en estas ocasiones, así que deberá hacerse un oportuno autoexamen y, en caso de duda, pedir al veterinario o a alguien con los necesarios conocimientos que se halle presente durante el alumbramiento.

En algunos casos, el número de cachorros llega a ser hasta de doce, con un porcentaje de supervivencia muy influenciado por el desarrollo del parto y por la calidad de la alimentación que haya tenido la perra, entre otros factores. Asegúrese, de ser posible con la intervención del veterinario, de que la perra podrá amamantarlos a todos; de lo contrario, será inevitable hacer una selección. Lo máximo aconsejable es de ocho a nueve cachorros. Concluido el parto, la perra se aplicará a limpiar cuidadosamente a cada uno de sus hijos y el cubil. Luego se colocará de modo que los pequeños lleguen a sus mamas y succionen el calostro, que dispondrá sus estómagos para que más tarde puedan empezar a mamar la insustituible leche materna.

Otra recomendación muy importante: déjese por la noche una luz encendida para que la perra pueda maniobrar con sus cachorritos viendo lo que hacen. Naturalmente, si no hay luz, se guiará por el olfato, pero le resulta más tranquilizador ver a sus hijos.

Nunca, por ningún motivo, retiraremos los cachorros del lado de su madre, hasta que hayan transcurrido, por lo menos, veinte días. Tampoco se los deberá cambiar de lugar, puesto que de un modo u otro la madre los volvería a llevar al cubil inicial.



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Un comentario en Cuidados y parto de la hembra Doberman

  1. jocelin Dice:

    hola mi perrita tendra su primer celo y el perro que la cruzaremos se va en diciembre mi duda se puede cruzar al primer celo o tengo que esperar saludos….

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